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¿Grande o pequeño?

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Dicen que los perfumes finos vienen en envases pequeños. Lo que, trasladado al mundo del fútbol, sería como aceptar que los mejores jugadores son cortos de estatura.

El aserto es parcialmente cierto en determinadas posiciones, por ejemplo: los mediocampistas creativos generalmente son más pequeños, finos e intuitivos. Jugadores como Xavi, Ozil, Iniesta, Silva y Nasri harían válido el concepto, aunque en la historia también se han dado casos de jugadores de mayor masa que también fueron cracks en esa posición. Por ejemplo, Ruud Gullit fue un maravilloso volante de armado y era un hombre grande, y el mismo Andreas Pirlo es más alto y macizo que los ‘jugones’ españoles. Tal vez los casos más llamativos en la historia de ‘registas’ con alto volumen fueron los hermanos Socrates y Rai, auténticos cracks y con estatura promedio de 1,87.

Se da el caso de delanteros pequeños y altos, y nada mejor que los mejores jugadores del mundo para analizarlos. Cristiano Ronaldo es un atleta completo, mil lagartijas diarias, los 100 metros en 11 segundos, potencia y físico además de una fenomenal capacidad de salto. Y Messi, la antítesis, pequeñito, tirando a gordito, nadie como él ha llevado la pelota pegada a su botín a velocidad de crucero, nadie ha maniobrado con tal celeridad en una baldosa, un jugador totalmente diferente a CR, pero tanto o más efectivo que el portugués.

Y qué decir de un jugador como Zlatan Ibrahimovic, capaz de levantar en el aire ese cuerpazo de gran masa muscular y su 1,93, y hacer una chalaca para marcar el mejor gol de la Euro. Se podría pensar que un jugador de tal corpulencia tendría problemas en el juego corto y en el manejo de espacios reducidos, pero con Ibra esa teoría se viene al piso, pues el hombre se mueve bien y logra siempre el orificio para el remate.

El contraste en la pareja italiana, Balotelli-Cassano, es diciente. La habilidad y finura del menudito Loco Cassano frente al juego a veces indolente pero con trazas geniales del todavía más loco Balotelli. Parecerían agua y aceite, pero encajan, se complementan, ligan, mezclan y producen resultados.

Altura parecería indicar potencia en el mundo de los delanteros, tipo Drogba y Torres. Sin embargo, jugadores como Neymar y Agüero se confabulan para indicar que no necesariamente el biotipo grande es el más indiciado. El mismo Falcao, artillero de eximios números goleadores, tiene un físico normal capaz de aguantar esos zagueros centrales que se llevan todo por delante y hacer valer su intuición. La conclusión es una sola: el perfume fino viene en envase grande y pequeño, y depende únicamente de su proceso y su contenido. 

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