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Si bien ejercer violencia física contra los animales es absolutamente reprochable, ejercer violencia administrativa contra los derechos de los ciudadanos es inaceptable.
El señor Gustavo Petro pretende imponer una opción ideológica a través de mecanismos arbitrarios, valiéndose del poder que le otorga su investidura.
Conductas como estas van en contravía de la seguridad jurídica que debe garantizar cualquier funcionario público y afectan el principio fundamental de la confianza legítima. En otras palabras, se está violando la regla básica del sentido común: “No se pueden cambiar las reglas a mitad del juego”.
Desde hace varios años hemos presentado proyectos que buscan reinventar la plaza de toros como un escenario cultural multidiverso, que pueda ser aprovechado por un número más amplio de ciudadanos, dejando atrás su connotación taurina tradicional.
En ese sentido, el alcalde coincide con nuestros fines. Sin embargo, la diferencia es que siempre nos hemos basado en dos premisas: primero, siempre respetar el orden legal y segundo, nunca vulnerar el derecho de los actores taurinos, en su condición minoritaria. Ese es nuestro deber y nuestro conducto regular como entes administrativos. Y ahí es donde el alcalde se extralimita.
Y falla porque confunde el poder con la arbitrariedad, al desconocer los procedimientos y los tiempos que aseguren un proceso pacífico de conciliación. Además porque intenta mostrar a la contraparte como intransigente y busca transferir a la ciudadanía odios personales.
Falla, porque crea la figura de “Temas Comodín”, que cree poder sacar a la luz cada vez que hay crisis en algún sector de la administración. Como la interinidad de su gabinete, los retrasos en la implementación del SITP, las denuncias de corrupción en los medios de comunicación, etc.
Por eso, aunque coincidimos en los fines, en este caso la defensa de los toros y la promoción cultural, rechazamos los medios administrativamente violentos, tan recurrentes del alcalde Petro. Cornelius Castoriadis ya lo decía: “La democracia debe entenderse como régimen y también como procedimiento”.
Orlando Parada, Concejal del Partido de la U.