Preguntas al Presidente Duque y su gabinete (II)

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En columna pasada hice eco a preguntas que se formula la población de más bajos ingresos, o sin ningún ingreso, en la coyuntura de la pandemia. Hoy recojo preguntas que sobre varios aspectos de la prestación de los servicios-derechos de salud se hace la gente del común y el personal del propio sector de la salud. En la tercera (28 de abril) haré síntesis de interrogantes que corren sobre el manejo político de la pandemia, los escándalos de corrupción que comienzan a conocerse y otras circunstancias.

En tiempos de crisis asuntos básicos adquieren un relieve inusitado. La buena salud de una población depende de su seguridad alimentaria, de la cobertura y calidad de su sector salud, de condiciones más estructurales como la relación entre mercado y derechos. Se tocan aquí temas que, en medio de la pandemia del COVID-19, presentan características realmente dramáticas.

Las preguntas van dirigidas al presidente Iván Duque y su gabinete con ocasión del programa televisivo que el Gobierno nacional realiza a diario. Ya es hora de dejar la parte expositiva de medidas tomadas y pasar a examinar, en vivo y en directo, los problemas concretos que angustian a tanta  gente en pequeñas y grandes ciudades y en los campos. Es la mejor manera de ver si las medidas se están cumpliendo. Las preguntas aquí recogidas se encaminan, con sentido práctico, a facilitar que el “gran esfuerzo” se traduzca en soluciones efectivas con la extensión, la celeridad y la calidad a que la ciudadanía tiene derecho.   

La urgencia de alimentos para la pobreza abierta y oculta. ¿Por qué tan terca confianza en los registros oficiales de la población vulnerable cuando los hechos muestran que están desfasados, trampeados y clientelizados? ¿En barriadas pobres no son los cacerolazos y la agitación de telas rojas una señal inequívoca de que el hambre está asediando? ¿Qué impide ver que muchos trabajadores independientes, por cuenta propia y profesionales, aún en estratos 3 y 4, están aguantando hambre? ¿Por qué no atender sin dilación tales situaciones sin soslayar su evidente gravedad? ¿Por qué no confiar en la organización y liderazgos de las propias comunidades? Absurdo dar tratamiento policivo a quienes demandan atención por causa del hambre. No es confabulación de oportunismos lo que se está dando, aunque algo de eso haya. Si no se atiende oportunamente a la gente sin comida, que es muchísima, vendrán, ya se están viendo, estallidos sociales incontrolables y fracturas graves en la estrategia de aislamiento. La seguridad alimentaria (derecho humano) es la primera medida para contener la expansión del coronavirus.  

El sector salud y las condiciones de trabajo de su personal. ¿No es un contrasentido declarar héroes a los profesionales de la salud y al mismo tiempo mantenerlos sin equipo de protección, sin remuneración y contratos decentes y, aparte de ello, obligados a trabajar por ley y en entornos que los rechazan por peligrosos? ¿Qué pasa con los abultados pasivos que arrastran los hospitales por incumplimiento crónico del gobierno y de las EPS? Renuncias masivas y paros se están produciendo porque la precariedad laboral del sector en muchísimas partes es extrema. Presidente, ministro: sin salud en la salud imposible conseguir salud general en tiempos corrientes, menos aún, en tiempos de pandemia.       

El derecho a la salud en condiciones de mercado incontrolado. ¿Por qué no intervenir la red hospitalaria privada y las EPS para que con todos los recursos del sistema de salud en sus manos pueda el gobierno (sin “ratas de alcantarilla”) hacer frente con eficacia a la emergencia? ¿Por qué el gobierno no territorializa, como se ha hecho con éxito en otros países (Tailandia, Cuba, Suecia), la atención con equipos de salud básicos, para hacer una amplia cobertura comunitaria a fin de identificar, aislar, y hacerles seguimiento a las personas contagiadas, disminuyendo la cadena de transmisión del virus? ¿Por qué resignarse a que para una EPS, el paciente muerto es menos costoso que el paciente crítico de alta complejidad, mucho más si cotiza solamente el mínimo? Situaciones aberrantes seguirán presentándose mientras el disfrute del derecho a la salud esté sometido al apetito de ganancia como lo consagra la Ley 100, criatura de la que es padre el senador Álvaro Uribe.   

Última sobre el tema: ¿Será cierto, como lo proclamó, muy orondo, el ministro de Salud el 14 de abril, que se está aplanando la curva de avance de la pandemia o, más bien, que estamos retrasando la ocurrencia de los momentos más críticos como lo analizan epidemiólogos y universidades? ¿Puede sacarse una conclusión tan alegre, que relaja las voluntades, cuando sigue siendo tan precaria en el país la información sobre la saga del contagio? ¿No es irresponsable sobre bases deleznables pensar en flexibilizar el aislamiento a partir del 27 de abril?     

Presidente Duque, le reitero la invitación a responder estas preguntas, al menos algunas, u otras que tiene la gente, en el espacio televisivo vespertino. ¿Por qué no dedica sesiones completas del programa, apoyándose en videos de análisis y propuestas de solución, a problemas como el del hambre, la situación del sector salud, la pobreza oculta, el crédito, el teletrabajo, el transporte, el transcurrir diario en un pequeño apartamento o en una apartada casa campesina, etc.?

En las cárceles, presidente, por incuria e improvidencia de su ministra de Justicia, se ve venir una espantosa tragedia… (¡ojalá no sea así!) ¿Difícil entender que la excarcelación de unos pocos penados (¿quiénes?) no reduce en medida significativa el hacinamiento que es el mejor aliado del virus? (aún es tiempo de hacer algo más audaz…). 

Whatsapp: 3112281812. luis.sandoval.1843@gmail.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido