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Con orden de arresto fue cobijado el presidente de Libia, Muamar el Gadafi, por decisión de la Corte Pnal Internacional, CPI, este lunes.
Con expresiones de júbilo se expresaron algunos de los habitantes de las ciudades de Misrata y Bengasi, muchas de las cuales se han declarado en rebeldía, mientras los cercanos al régimen arremetieron contra los jueces que emitieron la resolución de acusación.
Para el alto tribunal multilateral, es claro que Gadafi orquestó un plan destinado a reprimir violentamente las manifestaciones de la población que le exigía abandonar el poder.
“Hay motivos razonables para creer que (…) Muamar Gadafi, de forma coordinada con su entorno cercano, concibió y orquestó un plan destinado a reprimir y a disuadir a la población que se manifestaba contra el régimen y a aquellos considerados como disidentes del régimen», sostuvo la Corte.
Como una «tapadera de la Otan (Organización del Tratado Atlántico Norte)» calificó la decisión el nuevo ministro de Justicia libio, Mohamed Al Gamudi, indicando que no es posible aceptar la jurisdicción de la CPI en su país, ya que este Estado no hace parte de la lista de los firmantes del Tratado de Roma, que dio origen al tribunal.