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La incesante caída de cenizas del volcán chileno Puyehue en localidades turísticas del sur argentino dejará millonarias pérdidas para el país, calcularon fuentes económicas del país guacho.
Empresarios de la ciudad de Bariloche, el principal centro de turismo invernal del país, señalaron que las pérdidas pueden sumar unos 100 millones de dólares.
Por su parte voceros de las compañías Lan y Aerolíneas Argentinas, calcularon que las pérdidas ocasionadas por la cancelación de vuelos ascendieron a por lo menos 4 millones de dólares.
También se ha visto afectado el sector ganadero, por lo que la Comisión Nacional de Emergencia Agropecuaria decretado estado de emergencia en las provincias patagónicas de Río Negro, Neuquén y Chubut.
La más dramática situación se vive en la paradisíaca Villa La Angostura, un exclusivo destino turístico argentino vecino a Bariloche y situado a sólo 35 kilómetros del volcán Puyehue.
Villa La Angostura está a punto de ser declarada “zona de desastre” por la Legislatura de la provincia de Neuquén, lo que le permitiría contar con los fondos necesarios para hacer frente a esta contingencia.
Por si esto fuera poco por, se calcula que más del 80% de la población está sin energía eléctrica y sin agua, no hay clases, la mayor parte de los comercios permanece cerrado y es creciente el número de vecinos que abandona sus hogares para trasladarse a la casa de familiares en localidades cercanas.
Las calles están cubiertas de cenizas y lodo, y la postal muestra a cientos de pobladores y voluntarios limpiando los techos de sus casas en medio de una notable desolación.
“Estamos sin luz en casi toda la localidad. Se logró restablecer sólo en el ramal que va al hospital, para atender las emergencias”, apuntó en declaraciones radiales Daniel Berdichevsky, de la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción de Villa La Angostura.
“Esta precipitación tiene minerales y con la lluvia genera un cortocircuito permanente en los transformadores. No hay mascarillas, velas, linternas, barbijos, antiparras, agua mineral. Necesitamos todo, hasta un camión cisterna para potabilizar agua y distribuirla en los barrios”, detalló.
Bariloche, por su parte, retoma paulatinamente su rutina normal y pese a que su aeropuerto local permanece cerrado, desde ayer comenzaron a llegar autobuses de larga distancia con turistas