Fe

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Es increíble cómo el hombre, cuando no vislumbra una salida clara a sus problemas, busca algo superior a lo cual aferrarse.

Ahora son muchos más  los creyentes en un Dios que hace unos pocos meses. Esto de la posible muerte ha desatado el que muchos crean que Dios existe y al cual se le debe tener respeto y miedo. Después de esta crisis, ¿seguirán tan firmes las creencias?

Las pandemias han existido  desde hace mucho tiempo.  La peste negra cobró las vidas de cerca de 200.000 personas entre los años 1347 a 1351. La más grande fue la famosa Gripe Española, ente los años 1918 y 1919, que produjo la mueRte de entre 40 y 50 millones de personas. Naturalmente, han existido otras que han causado un gran daño, como la gripe porcina, que en  2009  causó la muerte a 200.000 personas y muchas otras que no han sido tan mortíferas y su propagación se demoraba más tiempo que el COVID-19.

Hace un tiempo viajar era más complicado,  por lo que  la propagación de un virus era mucho más lento. hoy en día viajar en avión toma horas de un continente a otro. El temor a lo desconocido  hace muchos años hizo que las pestes fueran atribuidas a la furia de Dios con el hombre. Esto llevó al surgimiento de creencias tales como el milenarismo, el cual pensaba que Cristo volvería, o la de los cátaros que creían en la salvación a partir de llevar una vida ascética, que busca principalmente purificar el espíritu, negando los placeres y la abstinencia de todo tipo.

En momentos en los que la fe católica pasa por tiempos complicados en el mundo, el COVID-19 sirve a la iglesia, pues logra muchísimo más que el papa, quien es un hombre carismático, pero no puede llegar a todo el mundo de  manera tan rápida como lo hace el virus. El catolicísimo enfrenta una gran pérdida de  adeptos y este virus podría hacer lo que la iglesia no puede. Las demás religiones también crecerán en cantidades enormes, pues el hombre tiende a cogerse de algo ante lo desconocido, por temor a obtener una salvación. Independientemente de las creencias, las diferentes religiones crecerán exponencialmente en todos los lugares de la tierra.

Es increíble cómo el hombre, cuando no vislumbra una alternativa clara a la  inminente muerte, busca algo superior a lo cual aferrarse. Es por eso que al final de la vida los mayores son más creyente que la mayoría de jóvenes, pues ven el fin de su existencia más cerca y es apenas natural que busquen una salida. Lo cual puede significar que el hombre es de poca fe por naturaleza  y que esta aumenta con el tiempo, es decir cuando el paso a la otra vida es más cercano.  

Algunas personas en este momento creen  no ver una salida diferente al orar, sin importar el credo que profesen,  quienes ya creían reforzarán su fe. Ésta con el tiempo se perderá poco a poco, muy seguramente hasta cuando vuelva a aparecer una amenaza semejante contra el hombre, es decir somos hombres de poca fe. Las creencias se relajarán hasta que el hombre  vea amenazado de nuevo su existencia  y sienta que tiene que volver a creer en un Dios, es decir, se tiende creer por miedo.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido