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Levantar las piernas y dejar que sean los pies los que apunten al cielo es ejercicio ineludible para quien quiera mantener despejada la cabeza. No se requiere gran tecnología y el cuerpo desafía las más clásicas leyes planetarias.
Mantener el cuerpo fuera del radar de la gravedad es para el yoga el mínimo resultado de una práctica constante. Pequeños poderes comprobados por sabios que resaltan beneficios anhelados. En el hatha yoga, las asanas invertidas buscan mantener levantadas las piernas de tal forma que las corrientes internas cambien de rumbo, obligando a eliminar la desfachatez y la recurrencia de pensamientos inútiles. Viparita Karani restaura el funcionamiento de la memoria celular y activa los recorridos más benéficos para el sistema inmunológico.
Pero levantar los pies hacia el cielo por unos segundos tiene otros efectos imperceptibles en la conciencia: deja que sean los talones los que guíen las sensaciones, además de liberar el poderío de las ideas para que el dedo más gordo opine. Permite olvidar por momentos los pensamientos apretados como una ofrenda diaria para quien quiere explorar su creatividad y es un acto simbólico obligado para quien pelea con sus rutinas. Los pies bien arriba son pensar en contravía e incluso vivir brechas de espacios y tiempos en la seguridad de lo ilógico. Es la quietud serena para quien sabe que el reino de las ideas no podrá ser nunca su tirano.
Apuntar los pies hacia el cielo es un sendero inusitado, un homenaje al espacio y a la reflexión sin pasos. Es no dejar que la obsesión se adueñe del ánimo o la imaginación, porque ir contra corriente no es siempre la excentricidad en los colores o el pensamiento más anárquico. La innovación aparece cuando la mente inhibe sus malabarismos y se entrega a espacios de intuición y percepción.
Viparita Karani es refrescante en el mundo de los dolores. Es estimulante, creativa y obligada para quien quiere ver el mundo desde los pies. Un paso a paso para el camino al revés, pero sobre todo para cruzar la puerta a esa alegría que no se sabe de dónde viene.