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Cuando el DANE publicó los resultados del PIB del tercer trimestre de 2010, la sorpresa fue general: la economía creció menos de lo esperado. El causante fue el sector de la construcción, que tanto en vivienda como en obras civiles mostró un comportamiento bastante negativo. Ahora que salieron los resultados del cuarto trimestre del año pasado, nuevamente fue generalizada la sorpresa, pero esta vez porque el crecimiento económico superó las expectativas. Curiosamente, el causante fue otra vez el sector de la construcción, que sorprendió hasta al Gobierno, pero esta vez por su comportamiento positivo.
En efecto, en el trimestre septiembre-diciembre, tanto la vivienda como las obras civiles registraron crecimientos importantes.
Además de la construcción, varios sectores cerraron el año con buenas dinámicas y fueron responsables del crecimiento general de 4,6% en el cuarto trimestre y 4,3% para 2010 como un todo.
La minería sigue encabezando la lista, pero la acompañan con buenos números el comercio, la industria y el transporte. Desde el punto de vista de la demanda, tanto el consumo de los hogares como la inversión repuntaron al cierre del año. En suma, buenas noticias.
Se podría decir, además, que los dioses le sonríen al Gobierno. No sólo terminó creciendo la economía colombiana 4,3% en 2010, cuando todos apostaban por algo más cercano al 4% o 4,1%, sino que también mejoró el resultado de 2009. ¿Puede acaso mejorar la historia? Por raro que parezca, sí, porque el DANE usa un procedimiento estadístico para presentar las cifras, comúnmente aceptado, que implica recalcular toda la historia cada vez que se produce un nuevo dato. Así, pues, no crecimos 0,8% en 2009, sino 1,5%, casi el doble de rápido.
Dos temas se desprenden de la publicación que acaba de hacer el DANE. Por una parte, es importante que haya total claridad sobre la metodología para calcular el PIB del sector de la construcción, que se ha vuelto una fuente permanente de sorpresas. No se trata de dudar de los cálculos del DANE, ni mucho menos, pero sí de solicitarle que aclare si ha habido cambios metodológicos relevantes que deban ser tenidos en cuenta.
El segundo tema es, por supuesto, mirar hacia adelante. Con el buen cierre de 2010, ahora es más factible pensar en mejores crecimientos para 2011. Pronósticos de crecimiento del 5% ya no parecen estar completamente fuera de las posibilidades, siempre y cuando, por supuesto, el convulsionado entorno internacional no se complique demasiado, algo que parece desafortunadamente cada vez más probable.
En la medida en que la economía crezca mejor este año, el desempleo bajará más rápido, la pobreza cederá más fácilmente y Colombia será aún más atractiva a los ojos de inversionistas locales e internacionales. Fiscalmente, crecer más también ayudará. Sin embargo, el complicado manejo de la dupleta inflación-tasa de cambio se volverá probablemente más difícil para el Banco de la República. Afortunadamente, hay buenas cabezas al frente de ese tema.
Así se comportó la economía colombiana en 2010
*Exsubdirector de Planeación Nacional.