Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Estando como estoy en la obligación de defender los legítimos intereses de la empresa que represento, Tecnoambientales S.A., ESP, titular de la licencia ambiental para la construcción y operación del relleno sanitario a que alude su editorial de marzo 9, me permito efectuar algunas precisiones:
No es cierto que con la construcción y operación del relleno sanitario se esté atentando o se vaya a atentar contra los vestigios naturales y culturales de la zona, su biodiversidad y el paisaje. El sitio donde se construirá el relleno se ha utilizado en la explotación de chircales, tanto así que en la actualidad existen más de 1.500 de ellos, sin que durante su existencia se hubiese tenido conocimiento de que dicho terreno constituía una presunta reserva natural o arqueológica, menos aún, que los opositores o el mismo Instituto Colombiano de Antropología e Historia hubiesen alertado o tomado medida alguna en relación con el peligro de un posible deterioro de la biodiversidad, el patrimonio ecológico y el paisaje por el que ustedes abogan. Igual situación es predicable de los más de cinco años que duró el trámite de concesión de la respectiva licencia ambiental.
Deploramos, por decir lo menos, que El Espectador se sume para hacer eco de una oposición arbitraria e injusta contra el relleno sanitario, oposición que no se ha caracterizado por manifestaciones pacíficas, todo lo contrario, se ha venido acudiendo a vías de hecho que se han materializado en atentados contra la vida de directivos y empleados de Tecnoambientales, razón por la cual cursan ante las autoridades correspondientes investigaciones.
Desde la misma génesis del relleno hemos acometido todos y cada uno de los estudios de impacto ambiental que garantizan la viabilidad del proyecto ceñido a la ley, dentro de un marco de desarrollo sostenible; estudios éstos que condujeron a la respectiva autoridad ambiental, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, a concedernos la licencia ambiental para la construcción y operación del relleno sanitario, obviamente, previo adelantamiento de los correspondientes estudios técnico-científicos de impacto ambiental.
Lo expuesto hace que aparezca como atentatorio de los legítimos derechos de la empresa que represento su propuesta de que “la CAR debe suspender de inmediato la licencia ambiental por estos hechos nuevos…”, pues con ello se desconocerían nuestros legítimos derechos adquiridos conforme a la ley.
Gustavo A. Torres. Representante legal, Tecnoambientales S.A., ESP.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.