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Este miércoles, la Procuraduría General abrió indagación preliminar a miembros de la fuerza pública (en averiguación) para establecer su posible participación en las acciones violentas que dejaron cinco heridos, durante la Minga Indígena el pasado 30 de octubre, en la vía que de Cali conduce a Buenaventura. (En contexto: Minga nacional indígena, sin salida a la vista)
La decisión adoptada se generó a partir de la información entregada por la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) que manifestó que el Esmad, al parecer, “empleó en la dispersión de la manifestación armas letales por fuera de los protocolos que regulan los procedimientos de este tipo de concentraciones”.
Según la denuncia de la Asociación de Cabildos Indígenas del Valle del Cauca Región Pacifica (Aciva) y la Organización Regional Indígena del Valle del Cauca (Orivac), “uno de los heridos perdió su ojo izquierdo y en el alto de la Delfina un joven por impacto de bala fue herido en el pie izquierdo”.
El organismo de control ordenó la práctica de pruebas con el propósito de verificar y esclarecer la ocurrencia de los hechos que indagan para determinar, entre otras cosas, si la conducta constituye una falta disciplinaria o si ha actuado al amparo de una causal de exclusión de la responsabilidad. (Le podría intersar: Más de 100.000 indígenas inician minga nacional)
La Minga Nacional Indígena moviliza decenas de comunidades en por lo menos 24 departamentos del país. Una situación que ha generado el represamiento del transporte de carga y de pasajeros en varias ciudades, además de choques entre manifestantes y Fuerza Pública, con heridos en ambos lados.