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En la última edición de Arcadia (N.º 170) se publicó un importante reportaje realizado a dos rectores: Alejandro Gaviria, de la Universidad de los Andes, y Brigitte Baptiste, de la Universidad EAN. Los dos líderes expresan su pensamiento sobre la idea de universidad para estos tiempos y su relación con la sociedad de hoy. Cada una de sus respuestas a las inquietudes planteadas por los periodistas deja claro de qué manera han asumido el cargo y se convierte en un texto que debe ser estudiado y analizado por todas aquellas personas que en la actualidad ostentan el cargo de rector universitario en las diferentes instituciones públicas y privadas, a lo largo y ancho del país. Pero, además, tiene una serie de elementos que bien pueden contribuir a la elaboración de un perfil de rector.
En algunas universidades colombianas, al margen de si son oficiales o no, han llegado a la rectoría personajes que se parecen más al político tradicional que maneja votos o a ciertos magistrados de las altas cortes, pensando más en satisfacer cuotas burocráticas y en afianzarse en el cargo con el poderío que ofrecen los mismos, que en cumplir un auténtico rol que lleve a la universidad a desarrollar con cabalidad su dualidad, definida por Antanas Mockus como “una matriz de conservación y al mismo tiempo una matriz de cambio”. Si esta característica no es entendida por quienes ostentan los cargos de rectores universitarios, no puede esperarse que el profesional que dicen en sus misiones van a formar llegue a cumplir su quehacer con ética e idoneidad.
Al respecto, dice Alejandro Gaviria en el reportaje: “El rector tiene que poner la nota. Tiene que dar ejemplo, hacerles ver a sus profesores que está bien que se expresen por fuera de la universidad, pues en una comunidad plural no vale nada dar órdenes”.
Por su parte, Brigitte Baptiste expresa: “El espíritu del mensaje académico de cualquier universidad debe ser el llamado al debate crítico y a la pluralidad… Esa pluralidad es fundamental en la academia… Y sí, sabemos que podemos cometer errores. Yo no tengo ningún problema en pedir excusas cuando la refriega produce daños colaterales”.
El reportaje al rector de la Universidad de los Andes y a la rectora de la Universidad EAN contiene muchos aspectos claves que les sirven a todas las instituciones de educación superior de la capital y de la provincia colombiana. También, como en tantos otros sectores, el ser rector o rectora de una universidad tiene que traducirse en un cargo de alta dignidad con inmensas proyecciones, y no solo en un aspecto más de la hoja de vida. Ana María Córdoba Barahona. Pasto.
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