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Si de algo estuvieron marcados los discursos de los participantes en el XVV Congreso Mundial de la Internacional Socialista fue de peticiones sobre la necesidad de ponerle un freno a populismo dentro del discurso político mundial y de la adopción de medidas antiinmigratorias, especialmente la implementadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el cierre de fronteras a los refugiados en Europa.
El primero que habló sobre el asunto en la jornada, que se inició el pasado 2 de marzo, fue Horacio Serpa, del partido Liberal colombiano. El senador señaló que la verdadera intención de la construcción de un muro en la frontera con México es la separación de los Estados Unidos del resto de América Latina, lesionar el comercio de los países de la región y romper los niveles de integración logrados en la última década.
“Es increíble, ridículo, que a 230 años de la Revolución Francesa, en una nación considerada como las más modernas y civilizadas del mundo, se esté pretendiendo retroceder en los conceptos de libertad y derechos humanos”, dijo Serpa.
El tema fue retomado un día después por la senadora chilena Isabel Allende, que pidió a los líderes socialdemócratas y laboristas de los países congregados cerrar filas en apoyo a México, país que ha quedado prácticamente solo y que es el primer y directamente afectado por las medidas migratorias que adopta el gobierno de los Estados Unidos. (Lea: Debemos cerrar filas en apoyo a México: Isabel Allende)
Acusó a Trump de usar el sectarismo étnico y religioso como parte de su estrategia política y que la máxima expresión de esas ideas era la construcción del muro en la frontera con los mexicanos. Allende llamó la atención a los países europeos que cierra las fronteras a los refugiados provenientes de países en conflicto. “El refugio no es voluntario. Es el resultado de condiciones extremas”, señaló la política chilena.
Por otra parte, George Papandréu, presidente de la Internacional Socialista desde hace una década, y reelegido durante esta edición del evento, advirtió sobre el discurso populista que ha permeado la política actual y el aislacionismo del momento.
«Nuestro legado es la lucha por los valores comunes y contra las injusticias, respetando la dignidad humana», dijo Papandréu, y señaló que quienes hacen parte de la Internacional Socialista debían hacen parte de la lucha contra el “nuevo populismo” que, según Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), de Guatemala, ha permitido la llegada al poder de personas que causan daños en las democracias.
Venezuela, en la mira de la Internacional Socialista
Roberto Marrero, del Voluntad Popular, de Venezuela, advirtió que los problemas en un mundo globalizado que hoy no tocan a los países, podrían empezar a afectarlos mañana. “Muchos países creen que son problemas de Venezuela porque ‘los venezolanos votaron mal’. No, so fue una grave situación donde Hugo Chávez, con su petróleo, compraba voluntades en otros países y, simplemente, se hizo un vecino odioso, pero que tenía plata”, señaló el líder.
Agregó que en la oposición venezolana sí espero que Colombia hubiese sido más seria con las insistencias para la libertad de presos políticos como Leopoldo López, pero también dijo que aún estaban a tiempo”.
A su turno, Henry Ramos Allup, expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, atacó con todo a los gobierno de Chávez y Maduro, y los acusó de haber despilfarrado más de US$ 998.000 millones, más US$ 160.000 millones de deuda externa durante unos 17 años.
“Hay gente comiendo en los basureros, y no se trata de indigentes. Cada día un número mayor de venezolanos, sobre todo gente joven, buscan algo que comer en los sitios donde se acumulan los desperdicios. Es un espectáculo que avergüenza a Venezuela y le da la vuelta al mundo”, señaló Ramos Allup.
En el Congreso de la Internacional Socialista le exigió a Maduro la libertad de los presos políticos, el respeto a la Asamblea Nacional y a las inmunidades de sus parlamentarios y mostró su preocupación por la crisis política, social y económica por la que atraviesa el país vecino.
“La Internacional Socialista exhorta al cumplimiento por parte del gobierno de Nicolás Maduro de los acuerdos pautados en la mesa de diálogo (…) referidos a la apertura del canal humanitario, la liberación de presos políticos, el reconocimiento de la autonomía de los poderes y, sobre todo, al cumplimiento constitucional de la celebración de los procesos electorales establecidos en la carta magna”, señala el proyecto de resolución sobre Venezuela propuesto en la reunión internacional.
La edición de este XXV congreso mundial culmina este sábado en la ciudad de Cartagena y albergó cerca de 350 líderes socialdemócratas y laboristas de 120 países alrededor del mundo.