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Con certeza de que ésta no sale publicada, dejo mi rechazo, indignación y dolor de patria por la canallada que ha hecho nuestra mal llamada “justicia”, que parece al servicio de la delincuencia y no de la sociedad, con el coronel Plazas Vega.
¿Qué tal? El que cumplió su deber y retomó el Palacio de Justicia morirá en la cárcel, mientras que los bandidos que lo mandaron tomar, secuestrar rehenes, quemar archivos y matar a todo lo que se atravesó, orondos en el Gobierno, el Congreso o de columnistas de prensa. Los mandaderos de las guerrillas, en Colombia y en el extranjero, están de plácemes; comieron general y ahora comen coronel.
¿Los leguleyos que condenan a Plazas pretenden que en una batalla, como fue lo del Palacio de Justicia, no haya muertos, heridos y desaparecidos? ¿El Ejército tenía que llegar a rescatar el Palacio tirando rosas y claveles, mientras los bandoleros los levantaban a bala?
Este país da grima. No se quejen porque un militar de cualquier grado se tire para atrás en un operativo. ¿Para qué actúan? ¿Para que nuestros ilustrísimos magistrados, desde la comodidad de sus despachos y de la mano de los cómplices de las guerrillas y defensores de los derechos humanos de las mismas, los manden a la cárcel?
Una sociedad debe respaldar a quienes la defienden de los bandidos, no meterlos treinta años a la cárcel.
Jaime Alejandro Triviño. Bogotá.
Carruseles, entuertos y defraudaciones
¿Cuándo será que el expresidente Álvaro Uribe Vélez se atreverá a explicarle al país la gran cantidad de carruseles, entuertos y defraudaciones en contra del Estado?
Inútil, y en contra de su trayectoria política y civil, el estar trinando para defender lo indefendible, pues ya las pruebas han condenado a muchos de sus cercanos copartidarios y exfuncionarios, que dependían de sus inmediatas directrices.
Abogar por la pulcritud y justicia de su país en vez de buscarles “asilo” a los comprometidos, y ordenarles en su momento sacar rápido las leyes antes de que los metan a la cárcel.
Consejo dado al Congreso de la República por el expresidente para beneficiar a los paramilitares.
Colombia y el mundo globalizado esperan un final con justicia y verdad para el logro de una paz sin rencores, sin odios. Las defensas se harán debidamente en lugares apropiados y personalmente. Señor expresidente: ¿será porque la política tiene mucho de farsa que actúa en forma tan lesiva y gravosa para el país?
Omar león Muriel Arango. Bogotá.