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Con el anuncio de la firma de una promesa de compraventa del 98,942% de las acciones de la aerolínea colombiana Aires por parte de la chilena LAN, en los ‘cuarteles’ de Avianca y Copa Airlines Colombia se prendieron las alarmas para enfrentar la llegada al país de la aerolínea más grande de Latinoamérica.
Si bien esto ya estaba previsto, pues existe un acuerdo entre LAN y la recién autorizada Aeroasis, había cierta tranquilidad, pues no representaba peligro comercial para las rutas establecidas en las zonas troncales y regionales.
Pero el panorama cambiará dramáticamente de concretarse el negocio, por US$32,5 millones, pues expertos del sector consideran que el objetivo de LAN es incursionar a destinos internacionales que hoy son operados por Avianca y Copa, lo cual reduciría el tamaño del mercado y de los ingresos.
Sin embargo, el presidente de la Junta Directiva de Avianca, Germán Efromovich, explicó hace varios día a El Espectador que no temía a la llegada de aerolíneas como LAN, ya que no venían a romper el mercado, como sí lo están haciendo otras compañías nacionales.
Entre tanto, el empresario Juan Emilio Posada, que actualmente trabaja en la estructuración de una nueva aerolínea, dijo que de concretarse el negocio, no cree que LAN entre en el mercado de las tarifas bajas, lo que le abriría un espacio adicional a su compañía.
El ex presidente de Avianca señaló que Aires es una aerolínea muy pequeña para el tamaño que tendrá la unión de la chilena LAN con la brasileña TAM, la cual se anunció recientemente bajo el nombre de Latam.
Aires se convirtió en la segunda aerolínea del país, con una participación del 22% del mercado. Es una compañía con 30 años de fundada, que se creó para atender a los empresarios regionales que requerían desplazarse a Bogotá.
En 2006, una vez el Grupo Santo Domingo vendió su participación en Aires, la aerolínea tomó la decisión de incursionar en el mercado troncal y competirle de tú a tú a Avianca. Para ello incorporó a su flota 10 aviones Boeing 737-700, con los cuales inició vuelos a Fort Lauderdale, Nueva York y Panamá. También opera 27 destinos nacionales con 11 aviones Dash 8-200, 4 Dash Q-400 y 9 Boeing 737-700. Actualmente trabaja en la búsqueda de un avión similar, para reemplazar al que perdió en el accidente en San Andrés hace algunos meses.
Tras el inicio de operaciones troncales, la aerolínea transformó su modelo de operación y se denominó de alta eficiencia, lo que le permitió reducir las tarifas del mercado hasta en un 40% y gracias a ello creció tan rápido que desplazó a Aero República (hoy Copa Colombia) del segundo lugar.
El precio de los tiquetes generó altos volúmenes de ventas, las cuales pasaron de US$80 millones a US$300 millones, situación que ocasionó problemas de incumplimiento, a tal punto que tuvo que intervenir la Aerocivil para obligar a la compañía a implementar un plan de mejoramiento.
Hace tan solo una semana el presidente de la compañía, Francisco Méndez, anunció la búsqueda de un socio estratégico para mejorar el servicio y ampliar aún más su flota y su red rutas, pero lo que no se sabía era que la negociación ya había despegado.