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Obama: «Gadafi debe marcharse»; Gran Bretaña: «Libia se tiene que deshacer de él»

Sin embargo, sostuvo el primer ministro británico David Cameron, la resolución de la ONU no autoriza una acción contra el dictador.

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El presidente de EE.UU., Barack Obama, subrayó este lunes que el líder libio, Muamar el Gadafi, “debe marcharse” y dijo que la participación estadounidense en la operación “Odisea del Amanecer” tiene como objetivo “impedir las atrocidades contra los civiles en Libia”.

También hacer frente a la “amenaza humanitaria que representa el coronel Gadafi para su pueblo”, subrayó, en una rueda de prensa junto al presidente chileno, Sebastián Piñera.

Previamente,  el primer ministro británico, David Cameron, afirmó que aunque el pueblo libio debe deshacerse del dictador, la resolución 1973 aprobada la semana pasada por el Consejo de Seguridad de la ONU no autoriza una acción militar para derrocarlo.

“La resolución es limitada en su alcance y no proporciona explícitamente la autoridad legal para una acción que provoque la salida del poder de Gadafi por la vía militar”, declaró Cameron durante una intervención en la Cámara de los Comunes.

El primer ministro, que afirmó que las fuerzas aliadas ya han conseguido instaurar plenamente la zona de exclusión aérea sobre el país del norte de África, subrayó que “Libia se tiene que deshacer de Gadafi” y añadió que los libios son quienes “tienen que elegir su propio futuro”. No obstante, consideró que la comunidad internacional es “responsable en última instancia” de la aplicación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

Fuentes en Downing Street agregaron posteriormente que el Gobierno británico “no quiere entrar en un debate sobre objetivos específicos” y estos “se elegirán para lograr lo establecido en la resolución” de la ONU, es decir, establecer la zona de exclusión aérea y proteger a los civiles.

Las declaraciones de Cameron sucedieron a las del jefe del Estado Mayor de la Defensa británico, el general David Richards, que por la mañana fue categórico a la hora de descartar que Gadafi sea un objetivo militar de las fuerzas internacionales que están actuando en Libia.

Preguntado por la BBC si se está intentado acabar con la vida de Gadafi, tras el bombardeo en Trípoli de un edificio del palacio del coronel libio, Richards contestó: “no, en absoluto. No lo permite la resolución de la ONU y no es algo de lo que queramos hablar más”.
 
Las dudas sobre si Gadafi es un objetivo o no las suscitó el domingo el ministro de Defensa, Liam Fox, que no descartó que el líder libio fuera un objetivo legítimo de los bombardeos en el caso de que una acción de este tipo no ponga en riesgo a civiles. “Hay una diferencia entre el hecho de que alguien sea un blanco legítimo y la decisión de pasar al ataque”, porque para esto último “habría que tener en cuenta qué puede ocurrirles a los civiles que haya en la zona”, declaró a la BBC el ministro de Defensa.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, William Hague, declaró que no iba a “especular sobre los objetivos”, y que todo dependería “de las circunstancias en cada momento”, lo que se interpretó como dejar la puerta abierta a una acción contra Gadafi.

En su comparecencia ante la Cámara de los Comunes, Cameron afirmó también que la acción militar ha evitado una “matanza sangrienta” en Bengasi, ciudad sede del Gobierno provisional libio. Cameron aseguró que “se ha progresado bien” en los dos objetivos iniciales de la coalición aliada para aplicar la resolución 1973.

“La primera era suprimir las defensas aéreas libia y hacer posible la aplicación segura de una zona de exclusión aérea. La segunda era proteger a los civiles del ataque del régimen de Gadafi. Se ha progresado bien en ambos frentes”, manifestó.

El primer ministro británico declaró en su comparecencia en los Comunes que “las fuerzas de la coalición han neutralizado en buena parte las defensas aéreas libias y el resultado es que la zona de exclusión aérea se ha instaurado con eficacia sobre Libia”.

Cameron subrayó que la operación militar “no es una invasión” y dio garantías a los ciudadanos británicos de que “no habrá ocupación de Libia”, porque la resolución de la ONU no lo autoriza, y rechazó las comparaciones con la guerra de Irak.

Cameron presentó a la Cámara de los Comunes una moción de respaldo a la intervención militar
, que será aprobada sin problemas, porque cuenta con el respaldo del opositor Partido Laborista. El líder laborista, Ed Miliband, expresó su apoyo al Gobierno y a la operación armada, porque, en su opinión se trata de “una causa justa y una misión viable, que cuenta con respaldo internacional”.
 
Miliband comparó la situación de las fuerzas opositoras libias con la de la II República española cuando su gobierno solicitó ayuda al Gobierno británico para hacer frente a la agresión de los golpistas del general Francisco Franco y no lo consiguió. “A la conciencia del mundo le daría asco que hubiéramos podido hacer algo por la gente de Libia y que no lo hicimos”, dijo.

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