
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Los transportadores de carga por carretera se encuentran en estado de alerta, mientras que los taxistas ya hablan de fecha para un paro nacional. Los primeros por el incremento de $65 en el precio del Acpm y el anuncio de elevar el costo de los peajes, mientras que los segundos protestarán por un mayor ritmo en el encarecimiento del galón de gasolina.
Las proyecciones del gobierno contemplan que los subsidios a los combustibles se comiencen a marchitar entre 2024 y 2025, de acuerdo con el Plan Financiero revelado recientemente por la administración Petro. Es decir, una vez comience el desmonte de los subsidios a los combustibles, el precio local de la gasolina y el Acmp verá acortar la brecha que existe con la cotización internacional.
Los transportadores han advertido que el gobierno les ha incumplido con lo prometido de no elevar el precio del galón de Acpm solo hasta junio de 2023. El gobierno ha explicado que espera que los diferenciales de precios de los combustibles se cierren a comienzos de 2024 para gasolina corriente y a comienzos de 2025 para Acpm, con lo cual se lograría que la presión de gasto asociada al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) desaparezca en el transcurso del cuatrienio.
Para leer: Guía para entender el mundo de la ciberseguridad y cómo protegerse en él
Dice el ministerio de Hacienda en el Plan Financiero actualizado para 2023 que, “como resultado del aumento en el diferencial de compensación de los precios de los combustibles líquidos (entre el precio del mercado local y los precios de referencia internacional), el equipo del Ministerio de Hacienda proyecta amplios déficits del FEPC (Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles) para 2022 y 2023 que resultan del gasto en el subsidio implícito que entrega el Gobierno Nacional a través de este fondo”.
Los transportadores de carga y de pasajeros por tierra han presentado algunas peticiones al gobierno. Los camioneros han solicitado que los incluyan entre los beneficiarios de la tarifa del 50% para el Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT), como están los taxistas, algunos microbuses y las motocicletas de baja categoría hasta 200 centímetros cúbicos.
Fedetranscarga le recordó al presidente Petro y al ministro de Transporte, Guillermo Reyes, el compromiso de no elevar el precio del ACPM hasta junio de este año, pero ya desde enero se dio la primera variación al incrementarse el precio en $65.
Por su parte, los taxistas han exteriorizado preocupación por el alza de $400 en el galón de gasolina, cuando se venía haciendo a un ritmo de $200 como había sido prometido por la administración Petro.
El presidente de la Asociación de Propietarios de Taxis, Hugo Ospina, dijo que los taxistas se están viendo afectados “toda vez que casi el 35 % de su productividad se está yendo a las manos de Ecopetrol o los combustibles”. Ante lo que consideran como un elevado costo de la gasolina, podrían entrar en paro nacional a las cero horas del próximo 24 de enero.
En la estrategia fiscal proyectada el comportamiento del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) requiere importancia para los planes fiscales elaborados por el Ministerio de Hacienda. De continuar en la cima el precio del petróleo en los mercados internacionales y la fortaleza del dólar se hará casi insostenible mantener el subsidio a los combustibles. Esta situación desembocará en un aumento más acelerado de los precios internos de la gasolina y el Acpm.
El escenario para el gobierno se está poniendo cuesta arriba en materia del manejo del precio de los combustibles. Además de ser un elemento de presión inflacionaria, está ayudando a poner fin a la armonía que se vivía entre el gobierno y los transportadores. En noviembre del año pasado, combustibles para vehículos con 2,77% fue uno de los elementos que más contribuyó al comportamiento de la inflación de ese mes.
Le puede interesar: Taxistas entrarían a paro el 24 de enero por el alza en el precio de la gasolina
El Plan Financiero presentado por el ministerio de Hacienda recuerda que el año pasado el diferencial entre el precio local y la cotización internacional de los combustibles presentó “un crecimiento significativo debido al incremento a nivel internacional de los precios de los combustibles líquidos, derivado tanto de la mayor cotización del crudo como del aumento de los márgenes de refinación, así como de la depreciación del peso”.
En este sentido, el ministerio de Hacienda ha insistido en que el esquema de ajuste de los precios de los combustibles contempla “incrementos graduales y progresivos”, teniendo en cuenta las presiones inflacionarias actuales y las fiscales que genera el fondo, como se ha venido haciendo desde octubre de 2022.
Dice el documento que las transferencias destinadas a pagar el déficit del FEPC se explica por el pago del diferencial de compensación causado en 2022 y pendiente de liquidación y pago a Ecopetrol y Reficar. Este diferencial se ha incrementado sustancialmente desde 2021 como consecuencia de la dinámica del precio internacional de los combustibles líquidos, en un contexto en el cual el Gobierno Nacional ha optado por estabilizar el precio con el principal objetivo de no presionar al alza la inflación.
Ese es otro problema que debe tener en cuenta el ministerio de Hacienda: el control de la inflación, pues su disparada obligará al Banco de la República a subir las tasas de interés que podría atentar con un mejor comportamiento de la economía para 2023, en un año donde se espera desaceleración de la economía mundial y doméstica.