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Llega el 2012 con nuevos aires: nuevos alcaldes, nuevos gobernadores, un presidente que después de haber logrado que se aprobaran las leyes que perfilarán ese nuevo país —más democrático, más próspero, más humano— que él quiere dejarnos, para no fracasar, tiene que empezar ya a ejecutar su planes y a mostrar los resultados de su Buen Gobierno…
La capital estrena un alcalde que, si bien viene del Polo Democrático, combatió a su antecesor hasta el punto de que fue el primero en denunciar el llamado “carrusel de la contratación” y en atreverse a abrirle un nuevo rumbo a la izquierda democrática por fuera del dogmatismo, de la cerrazón y de la influencia de las corrientes moiristas y comunistas. Gustavo Petro creó un movimiento, Progresistas, al frente del cual conquistó la Alcaldía de la capital y dejó al Polo convertido en un partido minúsculo. Pero ahora enfrenta su verdadero desafío: demostrar que puede gobernar a Bogotá de manera eficiente y hacer de la capital una ciudad incluyente, equitativa, justa, segura, amable, donde su gente se transporte con facilidad y den ganas de vivir. Para lograrlo, debe conservar su audacia, ¡que es enorme! Sin embargo, este es el momento en el que tienen que prevalecer —sobre todo— la disciplina, el trabajo duro y metódico, la puntualidad, el cumplimiento de las metas y de los compromisos, la ejecución de los presupuestos y las tareas y el cariño por la gente, ¡por su gente!
Es una gran noticia el nombramiento de Antonio Navarro como secretario de Gobierno. Él es un magnífico ejecutivo, trabajador, metódico, madrugador, organizado como buen ingeniero, brillante, conciliador, con experiencia administrativa (fue ministro de Salud, gobernador de Nariño y alcalde de Pasto, cargo en el que fue destacado como el mejor alcalde del país). Navarro, si hace una buena labor, como seguro sucederá, tendrá un interesante futuro político por delante, especialmente si Petro consigue demostrar que un exguerrillero, como él, puede gobernar bien y beneficiar a los pobres sin ser una amenaza para los ricos.
Y al hablar de Bogotá, hay que hacerle un reconocimiento a la alcaldesa encargada, Clara López, quien en el poco tiempo en que estuvo al frente de la capital, logró generar una sensación de liderazgo que se había perdido.
Y quedan en muy buenas manos los paisas, con el gobernador Sergio Fajardo y el alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, quien se comprometió a continuar la obra de su antecesor, el escritor Alonso Salazar. Lo mismo sucede en Barranquilla, que será dirigida por la inteligente Elsa Noguera, y en Cali, que tendrá al frente al médico y exalcalde Rodrigo Guerrero. Y Santa Marta, gracias a Dios, será gobernada por Carlos Eduardo Caicedo, exrector de la Universidad del Magdalena, perseguido injustamente por grupos allegados a los paramilitares.
Sí, viene este 2012 cargado de nuevas energías… ¡Es un año en el que el mundo no va a acabarse el 22 de diciembre, como lo creen muchos que sostienen que, por esa razón, sólo hasta esa fecha va el calendario de los mayas! No obstante, según los expertos en esos temas, lo que sí ocurrirá es que habrá una mutación energética y empezaremos a vibrar en frecuencias más espirituales… Entonces, quizás, comenzaremos a apreciar mucho más la conversación de las chicharras que acompañan las noches campesinas y el canto de libertad de las gaviotas cuando sobrevuelan el mar…
¡Feliz año!