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En las calles tristes de Tumaco, las mismas en las que malviven más de un centenar de miles de las personas más pobres del país, todo el mundo sabe qué es un tsunami. Los más viejos hasta recuerdan que una de esas sucesiones de olas gigantes casi acaba con el humilde pueblo de la costa pacífica nariñense hace 32 años o escucharon las narraciones de los abuelos sobre un desastre semejante hace más de un siglo.
Muchos otros han sido convidados alguna vez a una de esas reuniones que de cuando en cuando promueven las autoridades regionales para prepararse ante la eventualidad de una nueva marejada, encuentros que en el último año han contado mayor liderazgo del gobierno nacional.
Hasta se diseñaron planes de traslado del pueblo, con lo cual Graciela Ustaris, de la dirección de prevención de desastres del pueblo, asegura que Tumaco está capacitándose para este tipo de emergencias desde 2002.
Tal vez fue por eso que sus habitantes no se alteraron demasiado al saber que el tsunami formado tras el devastador sismo que azotó ayer a Japón había emprendido camino hacia costas americanas. La Dirección de Prevención y Atención de Desastres se encargó de ayudarlos a calmar desde muy temprano, al recordar que no había alerta, sino un “aviso” para que las poblaciones costeras estuviesen atentas.
Las olas llegaron 24 horas después del sismo, tal y como predijeron las autoridades, que también se habían anticipado a advertir que no habría consecuencias que lamentar en el país, pues en su recorrido por el Pacífico el tsunami perdería fuerza y su marejada no superaría el medio metro de altura por encima del promedio de los últimos días.
Pero los destrozos causados en Asia invitan a no bajar la guardia en la prevención y a recordar que este tipo de fenómenos son impredecibles. En Colombia, 16 pueblos de Chocó, Valle, Cauca y Nariño, ubicados sobre el Pacífico, están en el mapa de riesgos de tsunami (ver gráfico), tema sobre el cual deliberaron ayer los gobernadores de los departamentos del Pacífico, que coincidencialmente tenían prevista una reunión en Tumaco.
Al mismo tiempo, las capitanías de puerto en el Pacífico restringieron la navegación de embarcaciones pequeñas, la pesca y el acceso de turistas y bañistas a las playas. La directora de Gestión del Riesgo del Ministerio del Interior, Luz Amanda Pulido, también hizo un llamado a la calma a los habitantes de estas zonas y pidió a los pescadores y bañistas ser cautelosos y evitar su ingreso a las aguas.
Era lo único que se podía hacer mientras se esperaba la llegada de las aguas a Tumaco, el pueblo que, según las estadísticas perdería el 53% de sus casas si un tsunami de gran potencia se asoma por sus costas.
Reacciones
Antonio Navarro Wolf
Gobernador de Nariño
“Me atrevo a predecir que el fenómeno no va a ser complicado en nuestras costas, pues estamos a muchos miles de kilómetros del sitio donde se produjo el terremoto”.
Graciela Ustariz
Encargada de planes de contingencia por tsunamis y huracanes de la Dirección Nacional de Prevención de Desastres.
“Hemos trabajado desde 2002 en Tumaco con los planes de contingencia, los habitantes ya están preparados, conocen las zonas a las que deben desplazarse en caso de emergencia, aunque la altura de las olas que llegarán no generará riesgos”.
Los terremotos más devastadores
1960
22 de mayo
Valdivia, Chile. Un movimiento de 9,5 grados de magnitud sacudió el país austral. Causó más de 5.000 muertos y miles de personas desaparecieron. Es el terremoto más fuerte hasta ahora.
2010
27 de febrero
Concepción, Chile. Un temblor de 8,8 grados en la escala de Richter destruyó varias zonas del país suramericano. El 80% de la nación resultó afectada por este terremoto. El saldo: 497 muertos.
2004
26 de diciembre
Indonesia. Un sismo de 8,9 grados, con epicentro en Aceh, seguido por un tsunami, en la isla indonesia de Sumatra causa 229.866 muertos en 12 países de Asia y África.
1970
31 de mayo
Chimbote, Perú. Alrededor de 50.000 personas fallecieron y 150.000 quedaron heridas en los departamentos de Ancash y La Libertad por el sismo de 7,9 grados. La ciudad de Yungai desapareció.
2010
12 de enero
Puerto Príncipe, Haití. Ha sido el más destructivo de América, con una magnitud de 7,0 grados en la escala de Richter. El terremoto dejó 200.000 muertos y más de un millón de personas sin hogar.
1985
19 de septiembre
México. Con 7,9 grados en la escala de Richter, tuvo dos minutos de duración. Hoy todavía no se sabe a ciencia cierta el número de muertos: algunos dicen que fueron 40.000.