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En Libia la situación es de incertidumbre. Los rumores sobre una posible huida de Muamar Gadafi y un plan de negociación con el Consejo Nacional Rebelde son constantes. Incluso, la oposición le envió un ultimátum: “Si Gadafi deja Libia en las próximas 72 horas y para los bombardeos, nosotros, los libios, no lo perseguiremos por sus crímenes”, sentenció Mustafa Abdel Jalil, exministro de Justicia. Pero el gobierno libio negó cualquier posibilidad de diálogo y retó a la comunidad internacional a ir al país “para que vean sobre el terreno la realidad”. Su respuesta llega un día después de que la OTAN, la alianza militar europea, advirtiera que está lista para actuar en Libia y de que en Washington crecieran las presiones sobre el gobierno de Barack Obama para que intervenga en el conflicto. Sin embargo, expertos consultados por El Espectador plantean lo inconveniente de una opción así, pues, advierten, sólo legitimaría a Gadafi, quien ha sido muy cuidadoso en su respuesta al desafío rebelde: sus incursiones no han dejado un número elevado de muertos. Expertos del Council on Foreign Relations advierten que a Estados Unidos —que actualmente libra dos guerra en el mundo árabe (Irak y Afganistán)— no le conviene involucrarse en Libia. Entonces, ¿queda la opción de la mediación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez? Analistas responden. “Un despropósito costoso y peligroso” Juan Gabriel Tokatlián, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella y experto en temas de seguridad internacional, dice que aunque en este momento todo es posible, la OTAN está fragmentada en este tema. Además, ya tomó cartas en el asunto el Consejo de Seguridad de la ONU y nadie en la Liga Árabe, ni en la Organización de Unidad Africana ni en la Unión del Magreb Árabe, le ha transferido a la OTAN ninguna dispensa para actuar militarmente en Libia. Sería un despropósito costoso, ineficaz y peligroso. Sobre la propuesta del gobierno de Hugo Chávez, Tokatlián dice que las mediaciones en este tipo de casos se producen desde la vecindad, con actores cercanos. El experto explica que América Latina debe ver con esperanza lo que sucede en el norte de África y el Medio Oriente. Calificó como equivocada la decisión del presidente del Perú, Alan García, de posponer la Cumbre Mundo Árabe-América del Sur. “Es lamentable y no habla bien de los reflejos de algunos líderes de la región”. “¿Intervención?, intereses petroleros” Antoine Bonnaire es periodista de ‘Le Courrier de L’atlas’, un diario de la comunidad magrebí en Europa. Ella, que desde que comenzó la ola de protestas en el norte de África sigue de cerca el desarrollo de la situación, dice que le parece que una incursión internacional en Libia puede ocultar intenciones subyacentes, sobre todo en lo que se refiere a intereses petroleros. “Debemos preguntarnos: ¿por qué no intervinieron antes? Son casi 6.000 muertos en Libia durante años y sólo proponen cuando sube la gasolina”. A diferencia de la mayoría de analistas que descartan el éxito del plan de paz propuesto por Venezuela, Bonnaire dice que es bueno porque Chávez podría convencer a Gadafi de su salida. Esta periodista explica que Libia ya está en un punto de no retorno y seguramente Gadafi tendrá que caer. “Los rebeldes no van a dejar pasar esta oportunidad, porque es cuando han estado más cerca de la meta”. Sólo un milagro haría que Gadafi se mantenga en el poder y eso solamente promovería una juventud más rebelde, con nuevas formas de pensar. La ola ya no puede ser contenida. “EE.UU. no quiere entrar en otra guerra” Reva Bahalla, directora de análisis del Medio Oriente del centro de pensamiento Stratfor, explica que las propuestas de la OTAN, como una intervención o la zona de exclusión aérea, van a ser descartadas porque Gadafi no está contra la pared y aún mantiene un importante apoyo popular para aguantar. “Lo que favorece a Gadafi es que las fuerzas opositoras están pobremente organizadas, no tienen un líder fuerte. Lo último que los Estados Unidos y los europeos quieren es que este conflicto se transforme en una campaña anti Estados Unidos y anti Europa por las muertes de civiles”. Bahalla explica que EE.UU. está tratando de desmilitarizar la región y es por eso que no quiere entrar en una nueva guerra y menos aún en Libia. “Washington quiere que los europeos tengan una posición más firme, porque ellos son los que compran el 80% de la energía a Libia, este tema es de ellos”. Sobre la propuesta de Chávez, la experta dice que Venezuela no tiene ningún tipo de influencia. “Es imposible que el gobierno venezolano sea un mediador efectivo, toda vez que nadie quiere que lo sea. Creo que es una oferta vacía”. “Se puede abrir la caja de Pandora” Fernando Dopazo, asesor en Relaciones Internacionales, director del ‘think-tank’ Pensares en Honduras, explica que si la OTAN y Estados Unidos intervienen directamente en Libia, pueden abrir la caja de Pandora. “Gadafi, nos guste o no, en la última década y media fue apoyado por Occidente que, en este proceso de modernización democratizadora, está olvidando la propia historia”. Y agrega: “La modernización en Occidente vino de la mano de la reforma protestante, y la respuesta a eso fue la contrarreforma. Me parece que algo parecido vendrá, salvo que los grandes del mundo puedan designar a quienes gobiernen en esos lugares y los puedan controlar, cosa que dudo”. Dopazo dice que las posibilidades de que Hugo Chávez y su propuesta tenga éxito son imposibles, nulas. “Brasil es una cosa, pero Chávez tiene menos credibilidad internacional que Berlusconi hablando de su devoción por la señoras mayores”. El analista dice que América Latina no puede verse afectada por la onda expansiva. “Algunos a izquierda y derecha en Centroamérica sugieren que ese proceso democratizador se podría repetir en los países medios y pobres de nuestro continente, donde no hay dictaduras de hecho, sino oligarquías muy fuertes, como en Venezuela, pero no me animo a manifestar hasta qué punto”.