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Según narra la Agencia EFE, Mario Vargas Llosa publicará en 2012 un ensayo sobre el erotismo.
Para el escritor, el “amor físico”, liberado de los misterios, formas y ritos que lo “embellecen y civilizan”, significa un “retroceso” que puede degradar el sexo a “lo puramente instintivo, animal”, “primitivo” o “tribal” y contribuir a la “banalización del amor”.
Para ejemplificar sus ideas, el Nobel trajo a colación la campaña masiva “El placer está en tus manos”, que desmitificó y promovió la masturbación como parte de la educación sexual de los jóvenes españoles. De acuerdo con Vargas, este tipo de campañas empobrecen el acto sexual, lo convierten en un ejercicio puramente físico (desprovisto de amor), y contribuyen así al fin de la civilización occidental.
Muy a gusto estaría el peruano en Colombia, país en que el llamado “amor físico” sigue envuelto en el “misterio y la sacralidad”. Desde la colorida campaña de preservativos, pollitos, chicles y curitas, emitida masivamente hace quince años, no ha habido ningún esfuerzo estatal concertado, informado y creativo por hablar de sexo públicamente. Aun si en las grandes ciudades, adolescentes preocupados cuentan con los buenos servicios de entidades privadas como Profamilia u Oriéntame, en numerosas regiones están expuestos a la más ramplona desinformación.
Pues en nuestro país no sólo el procurador desinforma. Y como el tema no es encarado de manera seria, se le abren micrófonos y espacios en prensa y televisión a todo tipo de “expertos”, “conferencistas” y “sexólogos”. Tan sólo esta semana, tres joyas de la ramplonería.
Un “sexólogo” afirma en Amor Stereo: “cuando no se tiene sexo, se tienen conductas que intentan suplirlo, hasta el punto de deteriorar la salud mental”. Otra, “sexóloga”, predica en su columna semanal: “una buena diferencia entre los dedos índice y anular sugiere un pene más largo”. Y un conferencista, por supuesto “experto”, sobre la adicción a la pornografía en internet informa en El Tiempo que los adictos necesitan imágenes más y más “rebuscadas”: “interraciales y zoofilia”… Sin comentarios.