Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Este país de África Occidental está al borde de una guerra civil por la decisión de su presidente, Laurent Gbagbo, de no reconocer los resultados de las elecciones presidenciales llevadas a cabo en noviembre de 2010. Según los resultados, certificados por Naciones Unidas, Alassane Ouattara, el candidato opositor, fue el claro ganador. Sin embargo, Gbagbo no aceptó los resultados y apeló al Consejo Constitucional, formado por sus seguidores, para que anularan casi un millón de votos en las zonas en donde Ouattara tenía amplia mayoría y le daban la victoria. Desde entonces el país se encuentra en un vacío de poder y hay enfrentamientos entre seguidores de Gbagbo y Outtara. Según reportes de prensa, las tropas dispararon contra cientos de manifestantes que protestaban pacíficamente esta semana, lo cual dejó un saldo de 50 muertos. Adicionalmente, en zonas partidarias de la oposición, el gobierno ordenó el recorte de los servicios de luz y de agua, lo que ha llevado al país a una crisis sanitaria sin precedentes. Miles de personas decidieron huir de Costa de Marfil. “Cincuenta personas fueron ultimadas en una semana y el total de muertos es de 365 desde mediados de diciembre en los enfrentamientos posteriores a las controvertidas elecciones presidenciales de noviembre”, dijo a la AFP Guillaume Ngefa, de Naciones Unidas. Según Guillaume Ngefa, responsable de derechos humanos en la misión de la ONU en el país, el éxodo ya ha llevado a “más de 200.000 personas fuera del barrio más poblado de Abiyán, que tiene en total cerca de 1,5 millones de habitantes”. “Estamos al borde de una guerra civil”, denunciaron habitantes que intentaban salir del país y que relataron que las dos últimas semanas los enfrentamientos han sido más sangrientos. Según un informe de la organización International Crisis Group, “la comunidad internacional debe darse cuenta de que el presidente Gbagbo está decidido a luchar hasta el final, aún cuando ello implique que Costa de Marfil se hunda en la anarquía y una catástrofe económica”.