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Siempre leo El Espectador por los grandes editoriales y columnistas que trae.
Pero esta vez quiero expresarles mis más sinceras felicitaciones por los cuadernillos que domingo a domingo en nuestras casas nos hacen pensar sobre la importancia de conservar los bosques, bajo el título de BIBO. Bien hace un periódico tan prestigioso al publicar esta separata para generar conciencia por la importancia del medio ambiente.
Pero lo de ambiental no para ahí. Al publicar su periódico con tintas ecológicas dejan una huella en el ambiente para el futuro y una gran señal de cambio para nuestra sociedad.
Javier Leonardo Rodríguez. Chinácota.
Monseñor Juan Vicente Córdoba
Hay que ser bien retorcido y corrompido para afirmar que el estadounidense homosexual Chandler Burr adoptó a dos niños colombianos de 10 y 13 años para abusarlos, en lugar de optar por dos niñas. “Le llegan dos jovencitos en una edad en la que pueden ser atractivos para él, que pueden ser una tentación”. Palabras del quiteño, monseñor Juan Vicente Córdoba, sicólogo clínico, secretario de la Conferencia Episcopal. Seguramente lo afirma recordando las palabras de su máximo jefe el papa Benedicto XVI: “En los 70, la pedofilia se entendía como algo completamente en conformidad con el hombre e incluso con los niños”. ¡Qué belleza! Seguramente lo afirma recordando también —por nombrar alguno— al cura católico, confeso violador, Efraín Rozo Rincón, quien tuvo a su cargo miles de niños pobres y violó entre ellos a su propio sobrino. El refrán popular “cada ladrón juzga por su condición” le cae como anillo al dedo a este monseñor y a su gremio. Es de conocimiento general, el casting que se hace en el Vaticano a los jóvenes que quieren pertenecer a la Guardia Suiza, ‘custodios’ de su santidad, por las pruebas que tienen que pasar, no necesariamente intelectuales ni físicas, sino de resistencia sexual. Bellacos de mente sucia, eso es lo que son Córdoba y compañía.
Helena Manrique. Bogotá.
Una entrevista
Me parece una falta de respeto con los colombianos la entrevista de Cecilia Orozco a Laura Moreno. Ya se sabe que sí tiene mucho que ver en ese asesinato, y también sabemos que todos los que tuvieron que ver en la muerte de Luis Andrés Colmenares no están presos por la maldita plata y corrupción de este país. No nos crean bobos. Estamos cansados de tanta injusticia, deberían pedirle disculpas al país.
María José Olea. Bogotá.