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En una columna publicada hace una semana en El Tiempo, el padre Pedro F. Mercado arremete en contra del sacerdote jesuita Carlos Novoa por sus opiniones expresadas en Noticias Caracol sobre el aborto, y en El Radar sobre el TLC y la clase política colombiana.
Por supuesto que quien funge de capellán mayor del Congreso de la República (el padre Mercado) no puede menos que defender a los políticos —que en su mayoría son indefensables— para atacar al padre Novoa, cuyas posiciones frente a los temas mencionados son informadas, democráticas, respetuosas y de la más profunda convicción cristiana. Sí, la verdadera convicción, la de Cristo, que ciertamente dista mucho de parecerse a la de quienes se opusieron en el Congreso al aborto, llenos de prejuicios y manipulando la información.
El padre Carlos Novoa no tiene sino la bobadita de un doctorado en teología y en ética. Por lo que no es propiamente una persona que se improvise en los temas de la religión católica y en los de la ética. Por supuesto que a muchas personas, incluido el tonsurado Mercado, les parece que las posiciones de Novoa van en contra de sus creencias religiosas. Y yo en cambio creo que son del más profundo convencimiento católico. Decir que el código canónico contempla unas excepciones frente al aborto no es ir en contra de la Iglesia. Por el contrario, es acercar a Dios a sus ovejas, muchas de ellas obligadas por las circunstancias a practicarse un aborto.
Y sostener que el TLC podría traerle al país más pobreza, tampoco es ir en contra de los políticos, que tanto defiende el p. Mercado. El padre Novoa se ha estudiado el TLC como pocos en este país. Y sus argumentos son contundentes. ¿O es que acaso miente Novoa al afirmar que sectores como los lácteos, o algunos del sector agrícola, van a sufrir, cuando inclusive se lo hemos oído decir al mismo ministro de Agricultura?
Me eduqué con los jesuitas y siempre entendí que estos hombres, dedicados al servicio de Dios, lo hacen desde una óptica totalmente diferente a la de los demás prelados. Son de avanzada, inteligentes, humanistas, respetuosos, estudiosos, excelentes profesores. Por sólo mencionar algunos de ellos, mis maestros Donaldo Ortiz o Joaquín Sánchez.
Por eso es que me parece que al padre Mercado le sobra en godarria lo que le falta en entender que los temas de Dios van más allá de unas creencias que alejan cada vez más a los católicos de su dios buscando por eso su paz espiritual a través de otras iglesias. Y peor aun resulta que el p. Mercado le pida al jesuita Novoa más tolerancia frente a los temas, pero en su escrito carece de eso. En fin, todo esto hace parte del sano debate intelectual, en donde todos los argumentos son respetables, pues en estos temas como en el aborto no todo es blanco o negro.
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Notícula: ¿Qué será lo que pasa con la llamada casa de Gloria Zea en Cartagena que todo lo puede, aun contraviniendo normas? Y nadie, absolutamente nadie, responde.
@fzuletalleras