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Se trata del juez peruano Luis Cevallos, que tutelaba la investigación del escándalo de corrupción judicial develado en el país por la prensa. El juez dimitió de su cargo tras conocerse que presuntamente recibió sobornos para beneficiar a una banda de narcotraficantes y crimen organizado.
Cevallos, que fue juez superior en la Corte Superior de Justicia del estado de Piura, en el noroeste del país, reclamó presuntamente una serie de sobornos por valor en conjunto de 21.000 soles (unos US$7.000) para beneficiar a varios procesados de una banda criminal, lo que implicaba, en algunos casos, ayudarlos a salir de la cárcel.
El poder judicial peruano informó que la renuncia de Cevallos fue aceptada, pero que esto no lo eximía de responsabilidad por cualquier hecho que sea materia de investigación y que se haya producido en el ejercicio de sus funciones.
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Poco antes de que se conociera la renuncia del magistrado, Cevallos había dictado (la semana pasada) una condena de 18 meses de prisión preventiva contra Walter Ríos, expresidente de la Corte Superior de Justicia del Callao, y el impedimento de salida del país para César Hinostroza, el suspendido juez de la Corte Superior de Justicia, los dos protagonistas del escándalo de corrupción judicial.
La corrupción judicial instaurada en las altas instancias de la judicatura de Perú fue revelada a partir de una serie de grabaciones de conversaciones telefónicas publicadas principalmente por IDL Reporteros y el programa televisivo “Panorama”. Las grabaciones fueron hechas con autorización judicial como parte de la investigación de otra fiscal a una organización criminal del Callao, que reveló nexos entre los delincuentes y altos jueces.
En ellos se escucha a importantes magistrados, políticos y empresarios formar una amplia y enmarañada red de tráfico de influencias y favores para promocionar y ascender a sus allegados, en ocasiones a cambio de sobornos, e incluso arreglar sentencias donde incluso se evalúa absolver al violador de una menor.
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El escándalo ha sido el primer gran reto al que se ha tenido que enfrentar Martín Vizcarra, el presidente de Perú, en sus primeros cuatro meses de gestión. A raíz de las investigaciones, el mandatario le pidió la renuncia a Salvador Heresi, ministro de Justicia y Derechos Humanos, junto a sus dos viceministros y su secretario general.
El escándalo también ha cobrado la cabeza de cinco jueces de la Corte Superior del Callao, entre ellos su presidente Walter Ríos, los siete miembros del Consejo de Magistratura, órgano encargado de ascender y destituir a jueces, y el juez Hinostroza, quien estaba de vacaciones en el momento en el que fueron revelados los audios.
El escándalo de los jueces es un déjà vu de la historia peruana reciente, que ha estado tristemente relacionada con la corrupción en las altas esferas del poder. La difusión de audios o videos grabados provocaron la caída de dos presidentes, Alberto Fujimori, en 2000, y Pedro Pablo Kuczynski, en marzo de este año, además de la suspensión del popular legislador Kenji Fujimori (hijo del exgobernante).