Publicidad

El alumbrado navideño

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Estoy seguro de que la idea que lleva esta carta y que contiene una sugerencia tan valiosa como difícil de llevar a cabo, caerá, como muchas otras similares, en el vacío.

Pero desde tiempos inmemoriales el buenazo de Perogrullo viene diciendo que la peor diligencia es la que no se hace. Y así como fue infructuosa mi campaña contra la pólvora, adelantada durante cinco lustros desde mi ‘Minicolumna de medusa’ en el periódico La Tarde de esta ciudad, no le auguro mejor suerte a esta, que adelanto ya viejo y decrépito.

Y vamos al grano: Colombia no es un país pobre. Es un país riquísimo al que tienen arruinado el despilfarro y la corrupción. Ahora mismo estamos encarpando para iniciar uno de los actos que no tienen justificación en un país inundado en sus cuatro quintas partes y con un alto porcentaje de su población sin saber cómo va a pasar el día. Hablo del alumbrado navideño que ya se aprestan a iniciar en todas las ciudades del país.

Que ese maravilloso espectáculo es gratuito y es una diversión para las clases populares. ¿Quién dijo? Todos sabemos que sus costos millonarios los terminamos asumiendo todos los colombianos.

La pregunta es: por una sola vez, ¿podríamos pensar con la cabeza y el corazón y, prescindiendo de ese lujo innecesario, destinar esos dineros a adquirir aguinaldos para los niños pobres que a lo largo del país se encuentran literalmente con el agua al cuello? Atentamente,

Julio E Sánchez. Pereira.

Sobre una posible amnistía a parapolíticos

Leo en El Espectador una noticia titulada “El Congreso estaría tramitando amnistía disfrazada para los parapolíticos” y me inclino a darle todo el crédito a esta noticia.

Debemos tener en cuenta que en el año 2002 el señor vecino del Ubérrimo dijo al país que los paramilitares poseían un 35% del Congreso. Se ha comprobado, pues, que el señor Mancuso decía la verdad. Ese mismo Congreso que, con pocas excepciones, apoyó la reelección del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez. Los bomberos no se pisan la manguera.

No es raro que al día de hoy recuerden sus viejos tiempos y revivan nuestros temores del pasado.

Atentamente,

Ángel Alape. Bogotá.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido