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El Gobierno de Venezuela informó este miércoles que el presidente de Bolivia, Evo Morales, expresó su solidaridad a su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez, ante lo que calificó como “agresiones” del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
Venezuela indicó en un comunicado que Morales conversó telefónicamente con Chávez y le expresó “su solidaridad personal, la de su gobierno y la del pueblo boliviano ante las agresiones” que EE.UU. y el jefe de la Organización de Estados Americanos (OEA) “desataron contra Venezuela, sus instituciones y su democracia”.
Insulza ha criticado el hecho de que los miembros de la anterior legislatura del Congreso venezolano -cambió la semana pasada- hayan aprobado una serie de leyes, incluida una que confiere a Chávez la facultad de legislar por decreto, para impedir que los nuevos congresistas opositores puedan trabar iniciativas del oficialismo.
El titular de la OEA dijo al respecto que no está “dentro del espíritu ni en la letra” de la Carta Democrática Interamericana el que “un Congreso que se va pueda atarle las manos al Congreso que llega”.
“El presidente boliviano trasladó a su par venezolano la indignación que produce en su patria ver a burócratas que deberían estar al servicio de los gobiernos legítimos y democráticos del continente, intervenir de manera grosera y sesgada en sus asuntos internos”, señala el comunicado oficial.
Morales ratificó, prosigue el texto, que su gobierno “no permanecerá de brazos cruzados ante esta deriva peligrosa, que recuerda los años más sombríos” de la historia reciente del continente. Manifestó su “voluntad de sumarse al esfuerzo venezolano por hacer que los pueblos latinoamericanos conozcan plenamente esta irregular situación”.
En Ecuador, entre tanto, la Cancillería tildó este miércoles de “improcedente” el pronunciamiento del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, sobre la Ley Habilitante aprobada por la Asamblea Nacional de Venezuela para otorgar poderes especiales durante 18 meses al presidente, Hugo Chávez. La declaración “podría establecer un precedente, que en el futuro pueda repercutir en cualquier otro país miembro de la OEA, en inaceptables injerencias en asuntos que se desarrollan al interior de los Estados, en ejercicio soberano de sus funciones y facultades intrínsecas”, según un comunicado.
La Cancillería agregó que Insulza “carece de facultades para interpretar y más aún intentar aplicar a un caso concreto los instrumentos jurídicos internacionales vigentes en el seno de la OEA”. Y añade: “En tal sentido, es improcedente su pronunciamiento al señalar que la Ley aprobada en Venezuela viola la Carta Democrática de la OEA, sin contar, además, con mandato ni autorización alguna de los Estados Miembros sobre este tema”.
Por su parte, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, arremetió contra el secretario general de la Organización de Estados Americanos, a quien calificó de "irrespetuoso" y "desubicado" por sus críticas a Venezuela.
"No sé que le pasa" a Insulza, se "desubica" en su trabajo como secretario general de la OEA. "Él no representa a ningún gobierno; él es un empleado de nuestros pueblos. No tiene derecho a estar opinando sobre políticas internas de cualquier país de forma irrespetuosa", dijo Ortega.
Recientemente, Insulza dijo que estaba preocupado por la aprobación en diciembre de una ley que le otorgó a Chávez poderes especiales para legislar por decreto por 18 meses. Los poderes fueron aprobados por la anterior Asamblea Nacional (Parlamento unicameral), de gran mayoría oficialista, a pocas semanas de que terminara su período legislativo, el 5 de enero, cuando la oposición pasó a ocupar el 40% de los escaños.
Según Insulza, esta ley "afecta de hecho a las capacidades de actuación" del nuevo Congreso, que se instaló el miércoles, tal como denunció la oposición venezolana.
Chávez goza de poderes legislativos extraordinarios desde el pasado 17 de diciembre, cuando la mayoría de diputados afines a su Gobierno aprobó una Ley Habilitante en ese sentido, a menos de tres semanas para que se instalara un nuevo Parlamento, donde el oficialismo mantiene mayoría, pero ya no la cualificada.