Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Los vientos de guerra soplan cada día más fuerte, o al menos así lo entiende Naciones Unidas.
Por medio de un comunicado, el secretario general de Naciones Unidas para la Prevención de Genocidios, Francis Deng, reconoció estar “gravemente preocupado” por la situación que se vive en ese país. “Hay constantes informaciones, que hasta el momento no se han podido confirmar, de serias violaciones de los Derechos Humanos por parte de Laurent Gbagbo y de fuerzas bajo su control”, manifestó el funcionario .
Asimismo, el funcionario aseguró que hay “indicios de que algunos líderes están incitando a la violencia entre diferentes partes de la población marfileña en favor de sus propios intereses políticos” y calificó de “extremadamente preocupantes” las acusaciones de que las viviendas de políticos opositores al autoproclamado presidente Laurent Gbagbo han sido marcadas para identificar su etnia.
En ese sentido, Youssoufou Bamba, nuevo embajador de Costa de Marfil ante la ONU, afirmó que las “violaciones masivas de los Derechos Humanos” en el país, tienen a la nación “al borde un genocidio”.