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La calma absoluta con la que los grandes protagonistas del Tour tomaron la etapa de media montaña de este sábado es el mejor anuncio de lo que puede suceder este domingo, cuando se van a batir a muerte en una serie interminable de durísimos ascensos y de peligrosísimas descolgadas que seguramente le van a dar un vuelco a las clasificaciones y que van a reducir drásticamente el número de aspirantes al título final. (Vea el especial del Tour de Francia)
La etapa ganada por Lilian Calmejane, un joven corredor francés de un equipo humilde que muestra condiciones para llegar pronto a pelear por los grandes éxitos, fue tomada por los corredores de primera línea como una vela de armas antes de una jornada definitiva. Ninguno quiso apurar la marcha y ni siquiera mostrar la cabeza en el frente del lote mayoritario. Nada les importó que casi 50 pedalistas se fueran adelante en la búsqueda de la victoria del día.
Pero esa calma mostró algo que no se esperaba y que no había ocurrido en esta primera semana: la alianza tácita de todos los equipos que le disputan la carrera al Sky de Chris Froome, que no quisieron ponerse ni un segundo al frente del grupo en el que marchaba el hombre de la camiseta amarilla quien debió emplear a sus gregarios para mantener una distancia razonable frente a los escapados, y ese trabajo puede pasarle factura a corredores importantes de su equipo a los que seguramente va a necesitar más que nunca, en especial al colombiano Sergio Luis Henao quien encabezó todo el ascenso de primera categoría y a Michal Kwiatkowski quien trabajó muy duro en el resto de jornada.
Los colombianos llegan a esta cita con la montaña en un buen momento. Nairo asegura que poco a poco ha ido tomando el ritmo para los ascensos y que lo que haga este domingo dependerá en buena parte de lo que pase en carrera. Rigoberto Urán sigue firme en la undécima posición, Carlos Betancur va llegando a la forma que necesita para ser el hombre que respalde a Nairo, Chaves entró a la rueda de Nairo lo que es una buena señal, pero para él, que llegó escaso de kilometraje al Tour, esta etapa va a ser una prueba de fuego y Henao tendrá que agrandarse para proteger a su líder.
Y es que la batalla de este domingo va a comenzar desde el primer metro pues de entrada se encontrará una verdadera pared considerada como un premio de segunda categoría y luego vendrán, casi en una sucesión diábólica seis premios de montaña en las carreteras más empinadas del Monte Jura por lo que con toda razón ha sido considerada por muchos especialistas como la etapa más dura de la carrera con tres premios fuera de categoría, uno de segunda, dos de tercera y uno de cuarta. Un subir y bajar incesante en los 181,5 kilómetros de recorrido entre Nantua y Chambery.
Ninguno de los corredores que quiere derrotar a Froome querrá que esté en cabeza al coronar la cima del Monte Chat pues el británico tendrá un peligrosísimo descenso en el que puede repetir la hazaña del año pasado cuando arriesgó hasta lo imposible para poner tierra de por medio con todos sus rivales. Por ello será dramático ese último ascenso por una verdadera pared que se encara por primera vez en el Tour.
El exigente recorrido
La etapa se inicia escalando una pared de 3.5 kilómetros, de segunda categoría a Cote Neyrolles y sin descanso alguno se sigue subiendo hasta el Col Berention, de tercera, 7.5 kilómetros más adelante. Primer descenso de 19 kilómetros para encarar luego la Cote de Francien, de tercera categoría, una nueva pared de 2.500 metros y luego 12 kilómetros de bajada.
En el kilómetro 50 el primer asalto a la gran montaña, el Col de la Biche, fuera de categoría con 17 kilómetros, partiendo de los 250 metros sobre el nivel del mar y coronando a 1.316. Nuevo descenso de 14 y luego el Gran Colombier por su lado más duro, fuera de categoría, con 9 kilómetros en los que se va desde los 648 metros de altura hasta los 1.501, 23 kilómetros de descenso vertiginoso, luego 21 llanos, subida de cuarta a Cote de Jongleuex, 5.5 de bajada y 16 de escalada al Monte du Chat, fuera de categoría, para terminar con 13 kilómetros de impresionante descenso y 16 de repechos hasta la meta en Chambery.