Muertes y resurrecciones de la Villa de San Bartolomé

Ya era dueña de su nombre antes de que ojos españoles la contemplaran: Honda. Aún mejor, Onda, como lo transcribieron los primeros conquistadores a partir de un idioma indígena sin escritura.

Sobre las tumultuosas aguas del Magdalena, que empieza aquí el salto de Honda, el puente Luis Ignacio Andrade, entrada a la vieja ciudad. /  Leopoldo Pinzón
Sobre las tumultuosas aguas del Magdalena, que empieza aquí el salto de Honda, el puente Luis Ignacio Andrade, entrada a la vieja ciudad. / Leopoldo Pinzón

Onda, pueblo de pescadores de la tribu ondaima, perteneciente a la nación panche, situado a la orilla izquierda del tumultuoso Arly (río del pescado), al que los intrusos llamarían río Grande de la Magdalena. Onda, antes de que le impusieran la letra H que acomodó el nombre al idioma castellano, alteró su sentido original, borró para siempre su origen indígena y creó la sensación de un lugar sumergido en los subterráneos del calor.

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