
El invento: un despertador; pero no es uno cualquiera, este señor despertador tiene la capacidad de pitar la primera vez con un chillido incómodo de advertencia después del cual es posible apagarlo, pero solamente por un minuto, ya que después de ese tiempo, el despertador salta de la mesita de noche a dar vueltas por el suelo, sonando tan estrepitosamente que hará que alguien deba levantarse a perseguirlo para apagarlo. Aunque efectivo, el Runaway Alarm Clock puede despertar sentimientos negativos y terminar estrellado contra la pared. Por 50 dólares tiene garantizada la levantada.