Crisis económica y amenazas de paro general aumentan presión contra gobierno Macri

El presidente Mauricio Macri acaba de vetar una ley que ponía un tope al alza de servicios públicos. La decisión llega en medio de una fuerte crisis económica que ha fortalecido a sus rivales.

AFP
AFP

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Después de largos debates, el Senado argentino aprobó un proyecto de la oposición que ya había hecho su trámite en la Cámara de Diputados. ¿Su objetivo? Ponerle un tope a los fuertes aumentos en las tarifas de agua, gas y electricidad que han tenido lugar desde que Macri llegó al poder, en 2015, y se agudizado aún más por la alta inflación y la depreciación del peso: los ingredientes de la crisis que llevó al Gobierno a pedir un préstamo del Fondo Monetario Internacional.

No pasó mucho hasta que el Ejecutivo de Macri, amparado por la Constitución, vetara la ley para evitar el millonario costo fiscal que supondría. El jefe del Gabinete de Macri, Marcos Peña señaló que la norma se bloqueó porque “no es facultad del Congreso fijar Tarifas” y calificó de “irresponsable” la iniciativa que, para el oficialismo, tendría un fuerte impacto en la financiación del sistema universitario argentino y en la construcción de obras públicas en las regiones periféricas del país pues, según Peña, equivale» a todo el presupuesto de seguridad y defensa».

(Lea más: El dólar y la inflación: los dolores de cabeza de Argentina)

Durante la votación en el Senado, donde ningún partido tiene la mayoría absoluta, las acusaciones sobre la responsabilidad por el duro memento que atraviesa Argentina iban y venían: «Estamos en una crisis energética porque nadie se ocupó de trabajar para tener soberanía energética. De pasar de exportar, terminamos importando», criticó el senador oficialista Alfredo de Angeli, convencido de que «hay que sincerar las tarifas» tras años desactualizadas por los fuertes subsidios públicos que establecieron los Gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015).

La exmandataria Cristina Fernández, ahora senadora, salió en defensa de su gestión como presidente y subrayó la profundidad de crisis económica que atraviesa el país: «Los salarios se han depreciado, el dólar se ha detonado, la tasa de interés vuela por los aires y el precio de las cosas que la gente consume también se ha disparado», destacó la exmandataria, que consideró que, si a todo ello se juntan los «tarifazos», el problema es «muy grave».

-¿Una reelección en peligro?- La crisis que atraviesa Argentina logró revivir fantasmas del pasado, sobre todo cuando el presidente Macri optó por acudir al Fondo Monetario Internacional para controlar la inflación y la devaluación del peso argentino, una decisión controvertida, no solo por los antecedentes desfavorables que Argentina tiene frente a ese organismo sino porque el llamado de auxilio al FMI logró aglutinar a la oposición que aprovechará las decisiones poco populares del gobierno de cara a las elecciones presidenciales de 2019, donde Macri planeaba reelegirse.

Como lo señaló para EFE el experto en historia latinoamericana Carlos Malamud, se trata de un escenario parecido al que llevó al poder a Néstor Kirchner hace 15 años.

 El académico considera que la expresidenta Cristina Fernández «liberó la bestia» cuando difundió un «largo y autojustificativo escrito con motivo del  aniversario de la llegada de (su difunto esposo) Néstor Kirchner al poder», en el que «cargó las tintas contra Macri y el FMI».

«Señalaba triunfalmente que, si bien su marido alcanzó la presidencia en medio de una grave crisis financiera, en solo dos años y medio de gestión reestructuró el 76% de la deuda externa en default, pagó todo lo que se le debía al Fondo y desarrolló una exitosa política económica nacional autónoma», relata Malamud.

A la delicada situación económica se suman las peleas con el movimiento sindical, donde Hugo Moyano, representante del gremio los transportadores y acorralado por las causas judiciales en su contra, ya se ha expresado en varias ocasiones contra el gobierno de Macri.

(Le puede interesar: Hugo Moyano: ¿el intocable del sindicalismo argentino?)

El sindicalismo fiel a Hugo Moyano ya ha demostrado su fuerza convocando multitudinarias marchas a su favor y si en esta ocasión logra activar un paro nacional, no solo afectaría aún más a la economía argentina, sino que propinaría un duro golpe al presidente Macri.

En la tarde miércoles en la tarde, la Confederación General del Trabajo, que reúne a varios líderes sindicales, aplazó la reunión a la espera de los resultados del voto a la ley de tarifas en el Senado. El cuento está previsto para hoy y, con el veto de Macri, está claro que la posibilidad de un paro general sigue en la mira de los dirigentes gremiales.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido