Dos cartas de los lectores

Cartas de los lectores
30 de septiembre de 2019 – 12:00 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

La comodidad del doble discurso

Me ha impresionado el reportaje publicado en la edición de El Espectador (25-09-19) por la franqueza del enfoque al referirse, sin tapujos, a la realidad del manejo de los Acuerdos de La Habana por parte de este gobierno, cuya obligación, al margen de su ideología política, era el de implementarlo y continuar el árido camino hacia la consolidación de un proceso que, se sabía de antemano, iba a ser tortuoso. Pero esta condición para nada justifica la actitud que ha asumido, con mezquindad, el gobierno de Duque.

Cada intervención presidencial, especialmente las que deben hacerse en el máximo escenario internacional como lo es la Asamblea de Naciones Unidas, enardece. Con qué facilidad —y no me refiero al manejo del idioma inglés— se dirige a tan importante auditorio internacional para exponer, con aparente dolor de patria, todo ese lío fronterizo que se viene tejiendo hace años, y que solo hasta ahora le dan visibilidad, y eso… porque el presidente se ha empeñado en liderar, obviamente por fuera, el conflicto de Venezuela, que no está mal, si supiéramos y tuviéramos evidencias de que para él la paz integral colombiana es su prioridad. Pero no lo es.

Entonces, de qué vale un presidente que se jacta de denunciar cuando él mismo está siendo denunciado ante el Parlamento Europeo por todo el incumplimiento, pero, sobre todo, por las grandes mentiras.

A pesar de que el consejero Emilio Archila procura, con bastante prudencia, resaltar algunos logros que comenzaron en el gobierno anterior.

No pueden estar equivocadas 500 organizaciones al presentar ese triste informe. Simular ante el mundo exterior que el proceso avanza, mientras la violencia se toma con amplitud y hasta con garantías los sectores urbanos y rurales, es de fratricidas y mientras tanto la corrupción se afianza por todos los poros de la vida colombiana.

El Informe presentado por las 500 organizaciones es contundente al plantear: “…Manejó un doble discurso. De un lado asegura que se está cumpliendo el Acuerdo de Paz, pero de otro intenta imponer una agenda diferente de Reforma Rural Integral, sustitución de cultivos, atención de víctimas”.

No tenemos presidente, ni ministros, ni consejeros, ni asesores. Tenemos un circo pésimo, con el respeto de los circos profesionales que cumplen con su misión de divertir. El manejo del doble discurso es tan violento como los atentados. Y ese ministro de Defensa debería irse ya.

Ana María Córdoba Barahona. Pasto.

Contrasentidos

El panorama de política exterior se ha complicado por iniciativa del propio gobierno, en una campaña agresiva en contra de Venezuela y ahora Cuba. Aceptar que una confrontación armada, sería nefasta para nuestro país, pero que hay que apretar el cerco diplomático es un contrasentido. Las guerras empiezan por ahí. Por las agresiones diplomáticas. Agresiones al fin y al cabo. Decir lo contrario, es hipocresía y cobardía. Por otro lado, el presidente de la República no puede presentar ante un organismo como la ONU, un documento con tantas falsedades. Documento que supuestamente era la prueba reina para demostrar la complicidad de otro estado con grupos al margen de la ley. O sea, se pretende dar más credibilidad a documentos comprobadamente falsos, que a fotos reales, comprometedoras de Guaidó con elementos seriamente implicados en masacres y actos fuera de la ley.

Rafael Cera.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido