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Como si se tratara de una broma de inocentes, antes de que el presidente Álvaro Uribe Vélez anunciara el ajuste del salario mínimo para 2010 (que será de 3,64%), un empresario antioqueño les notificó a sus empleados que el aumento de sus sueldos para 2010 doblaría al que definiera el Gobierno.
Tras este anuncio, y en momentos en que analistas y expertos en economía aseguraban que el ajuste no sobrepasaría el 3%, los 2.400 empleados de Call Center & Intercobros quedaron en shock. No sabían si se trataba de una broma del presidente de la junta directiva de la compañía, Fernando Waldrón, o del mejor regalo de Navidad .
La euforia invadió a los empleados cuando Waldrón reiteró: “Sea cual sea el incremento dispuesto por el Gobierno para el próximo año, nosotros duplicaremos la cifra”.
El recinto reventó en algarabía, como si hubiera llegado el nuevo año, y con toda razón, pues ya tenían entre el bolsillo un incremento fijo de por lo menos 4%. Desde ese momento los empleados dejaron de preocuparse por el anuncio que haría el Presidente unos días más tarde, decisión que, a pesar de superar las expectativas, no ha dejado de recibir críticas desde el 30 de diciembre en la noche, cuando fue divulgada.
Las centrales obreras, que proponían un 8%, de inmediato alzaron su voz de inconformidad argumentando que los $18.087 del ajuste decretado por el Gobierno (con lo que el salario mínimo queda en $515.000 al mes) tienen que cubrir todos los otros aumentos que llegan con el año nuevo: el precio de los alimentos, los servicios de telefonía, los peajes (ver recuadro) y hasta los comparendos.
El aumento se evaporará en la primera semana hábil de 2010, cuando se anuncien ajustes en las tarifas de transporte y de los servicios públicos; eso sin contar con los castigos económicos para aquellos que malgasten el agua en esta época de emergencia climática.
En Call Center & Intercobros, en cambio, la filosofía fue darles la tranquilidad a sus empleados de tener el suficiente poder adquisitivo para asumir esos costos. La Junta directiva tomó la decisión de compartir las ganancias logradas durante 2009 con quienes ayudaron a conseguirlas: sus empleados. “Si a la empresa le va bien, a los trabajadores les tiene que ir bien. Cuando un empleado se siente cómodo en su empresa, trabaja con más cariño y responsabilidad, más comprometido, y los resultados se ven”, asegura Gabriel Jaime Rico, presidente ejecutivo de la compañía.
Según Rico, un incremento de menos del 5% en una situación como la actual es muy poco. Asegura además que cada empresa debería ser coherente y responsable de acuerdo con sus resultados. “El incremento propuesto por el Gobierno es demasiado prudente. Entendemos que busca generar empleo y ahí es interesante. Sabemos que hay empresas en crisis y les puede parecer justo. Pero ahí es donde entra la responsabilidad de cada empresa, de evaluar si le fue bien o no, y de acuerdo con eso implementar un incremento justo, sin escudarse en la propuesta oficial”.
Con el incremento del 7,28% se verán beneficiados 1.200 empleados que laboran en la sede principal en Medellín y otros 1.200 que trabajan en Bogotá, Cali, Bucaramanga, y en pequeñas oficinas en otras ciudades del país.
“Tratamos de hacer lo posible para que la gente se quede con nosotros. La rotación de personal no es buena para las empresas. Con un incremento justo ayudamos a poner más dinero circulante y trascendemos la responsabilidad de la empresa. Nosotros creemos en que el principal problema en Colombia es que queremos combatir la pobreza pero poco hacemos para lograr esa lucha por la equidad”, concluyó el empresario Gabriel Jaime Rico, quien también ha sido concejal de Medellín y candidato a la alcaldía de esa ciudad, siempre liderando propuestas de creación de empleo y apoyo a las pequeñas empresas.
Aumento pasajero
Tradicionalmente los aumentos llegaban con las primeras horas del nuevo año. Si bien esto sigue aconteciendo, hay excepciones como las de los peajes: los encargados al Invías estarán por debajo de la inflación, en tanto que los de las concesiones se ajustarán según la inflación.
Este año los peajes subirán tras el 16 de enero, cuando los viajeros regresen a sus casas. Pero lo que sí no tuvo espera fue el incremento en el precio del acpm, el cual empezó a regir con el año nuevo. También vendrán pronto las alzas de transporte en las ciudades (ver nota en la sección Bogotá).