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Hace dos semanas, una noticia sacudió al deporte nacional: Titanes de Barranquilla, campeón de nueve de las últimas 11 ligas del básquet nacional, fue suspendido por la Comisión Disciplinaria de la Federación Colombiana de Baloncesto (Fecolcesto). El fallo, que fue proferido a inicios de marzo —pero solo se comunicó a la opinión pública hasta el 18 del mismo mes—, determinó que el cuadro atlanticense quedó vetado por dos años de competencias nacionales, como consecuencia de su no participación en Liga Profesional 2024-II, que se realizó del 5 de octubre al 17 de diciembre. La sanción, no obstante, no solo cobijó al cuadro más ganador de la historia del baloncesto nacional, también fue emitida contra Búcaros de Bucaramanga, Corsarios de Cartagena y Cafeteros de Armenia.
Los clubes mencionados —excepto Cafeteros— expusieron en una rueda de prensa realizada el 8 de abril su inconformismo con la determinación. Señalaron irregularidades por parte de la comisión, la notificación indebida de la sanción, la falta de competencia del órgano de administración y la eliminación de garantías en la segunda instancia. Además, alegaron falta de comunicación en los plazos que había que tener en cuenta para la competencia: “Esto es un deporte profesional. No es serio que uno como club tenga 15 días para armar la planeación y organización de un torneo. En esas condiciones no podíamos competir y nosotros no podemos continuar con este trato” aseguró el presidente de Búcaros, Manuel González.

Además de las denuncias y pruebas presentadas, los presidentes de los equipos señalaron que existe un malestar en la Federación debido a las constantes recomendaciones que hicieron. “Pasamos de ser entusiastas a convertirnos en ‘asesores’, levantando la mano y cuestionando algunas decisiones. Preguntando por qué se hacían ciertas cosas de determinada manera o sugiriendo formas más eficientes de administrar los recursos que estaban ingresando. Fue entonces cuando empezaron a surgir las dificultades y resistencias que hoy nos tienen aquí presentando estas pruebas”, afirmó Paolo Simonetti, presidente de Corsarios.

Alberto Caparroso, presidente de Titanes de Barranquilla, le explicó a El Espectador que Fecolcesto los sancionó vulnerando los estatutos de la liga profesional. Según el dirigente, la decisión se tomó sin realizar asamblea, sin tomar la opinión de todos los clubes participantes, y aseguró que la suspensión no tiene precedentes, pues, mientras en años pasados otros equipos con las mismas dificultades fueron respaldados, en esta ocasión tanto a Titanes como a los otros equipos se les negó el debido proceso.

“Desde que llegamos con Titanes a la liga, siempre hubo clubes con dificultades. La idea de quienes estructuraron los estatutos de la DPB, era permitir que los clubes, teniendo en cuenta que esta es una liga en desarrollo, pudieran sortear dificultades financieras, administrativas o regulatorias. Eso siempre se resolvía en asamblea con todos los clubes presentes. Siempre se aprobaban esas ausencias justificadas. Pasó con Sabios, Academia, Cimarrones, incluso Piratas. Nosotros compramos la ficha confiados en principios democráticos, confiando en que todos los clubes regíamos la rama profesional con voz y voto. Pero, en el último año se cambiaron drásticamente las reglas y acabaron las asambleas. Eso es lo que nos preocupa, porque así se llegó a esta suspensión, que no tiene precedentes”, aseguró Caparroso.
Los clubes perjudicados han dicho que sospechan que esta determinación está orquestada desde la presidencia de Fecolcesto, en cabeza de Jhon Mario Tejada, como retaliación a la oposición a algunas determinaciones administrativas que los equipos le hicieron al máximo dirigente de la liga colombiana el año pasado. “No es que yo me lo invente. A mí me habían avisado, desde hace tiempo, que a raíz de las diferencias que tuvimos, muchos dirigentes se habían molestado, se habían sentido irrespetados e iban a buscar la forma de que nosotros no volviéramos a participar”, alertó Caparroso.
El Espectador habló con el presidente de Fecolcesto, quien negó rotundamente una motivación personal detrás del fallo que busque perseguir a clubes que le hayan hecho oposición y explicó, además, que la suspensión fue estudiada por la Comisión Disciplinaria, siguiendo unos lineamientos determinados por el Ministerio del Deporte. “Nunca me atrevería a aseverar que hay un complot contra la Liga de Baloncesto. No me consta, no lo puedo manifestar. Con respecto a que haya, como dice el presidente del club Titanes, un tema personal, las razones detrás de la suspensión son netamente legales, técnicas y deportivas. El ejercicio del deporte en Colombia es federado. Jhon Mario Tejada no es el dueño y rey del baloncesto en Colombia. Hay un comité ejecutivo, hay una asamblea de clubes, hay una comisión disciplinaria, hay una gran cantidad de actores que trabajan coordinados para lograr que el baloncesto funcione adecuadamente en Colombia”, le dijo a este diario.
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Por otra parte, Tejada explicó las razones legales que la Federación tomó en consideración para fallar: “Desde hace un par de años, el Ministerio del Deporte viene acompañando más de cerca la parte administrativa y operativa, marcando unas directrices y unos parámetros en lo que respecta al deporte aficionado, pero en particular a lo que respecta al profesional. El Ministerio nos empezó a solicitar la documentación que sustentaba la razón justificada de la no participación de estos clubes en la liga profesional. Y como no existía una razón justificada, en última instancia, el ministerio manifestó que era pertinente que la no participación de esos clubes pasara por el área disciplinaria de Fecolcesto. Efectivamente, el Comité Ejecutivo determinó que la no participación de estos clubes era sin justa causa y lo pasó a la Comisión Disciplinaria, que hizo su labor y los sancionó”.
Tejada también explicó que, a pesar de tener conocimiento del calendario, los clubes sancionados notificaron su no participación a un mes de que empezara la liga, lo que violaba el plazo mínimo, que era de tres meses. “Titanes, que ha demostrado ser el club más poderoso, deportiva y económicamente, debería ser el que más tiene que apegarse a las normas. O sea, yo no puedo decir: ‘es que usted no sabe quién soy yo y por eso usted no me puede aplicar la ley’. Así no funciona. La ley es para todos, nos guste o no nos guste. Entiendo su disgusto, pero también debemos responderles a los otros clubes que manifestaron su inconformismo por la violación de las normas y el irrespeto hacia el campeonato de los clubes que terminaron siendo suspendidos bajo efectos legales”, aseguró Tejada.
Al respecto, Caparroso señaló que la Federación se está “agarrando” de la solicitud del Ministerio del Deporte y del proyecto de reforma del código disciplinario. “Lamentablemente para ellos, eso no ha ocurrido. Existe un carta del Ministerio en la que se les indica que el plazo de los estatutos venció el 31 de marzo. Ahora, si ellos reforman los estatutos y la Asamblea de la Federación los aprueba, eliminando a la DPB, perfecto, nosotros lo entendemos y lo respetamos. Insisto: si democráticamente consiguen los votos para cambiar y tomar las decisiones, también lo vamos a respetar. Pero, lamentablemente, eso no ha sucedido hasta ahora. A día de hoy, siguen vigentes los estatutos y el código disciplinario de la DPB, que son muy claros. Por esa razón, hoy sentimos que ese derecho ha sido vulnerado”.
A pesar de que Titanes y Corsarios, presentaron acciones legales para solicitar la anulación de los procesos disciplinarios, dejaron abierta la puerta para seguir en la liga baloncesto profesional. Sobre las tutela presentada por Titanes, Caparroso explicó que apenas son medidas cautelares y aún faltan pasos que podrían llevar a un nuevo proceso, dependiendo de la decisión del juez. “Lo que el juez determinará es si se violó o no el debido proceso. Y en ese caso, podría ordenar a la comisión reiniciar el procedimiento. Entonces, no lo veo fácil. Obviamente, si quedamos habilitados para jugar y nos sentamos en la mesa para definir reglas claras, no nos cerramos a esa posibilidad. Pero no se trata solo de lo que diga el juez, también se trata de sentarnos a organizar esas reglas de juego, no solo por nosotros, sino por los nuevos inversionistas que están considerando entrar”.
En medio de este panorama de disputas legales, y a la vez políticas, la Liga BetPlay de Baloncesto Profesional ya fue anunciada para empezar el próximo 25 de abril. Todavía la Federación, en un panorama de facciones divididas, no ha anunciado los equipos que participarán en el torneo, nuevamente sin el equipo más importante y ganador del baloncesto nacional.
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