Publicidad

Amenaza terrorista acosa a Occidente

En la última semana se registran 14 cargas explosivas desmanteladas.

04 de noviembre de 2010 – 05:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

La policía griega se enfrenta a la semana más tensa del año. Desde el lunes, cuando entró en alerta por la llegada de paquetes sospechosos a varias embajadas europeas en Atenas, se han contabilizado 14 envíos con cargas explosivas y más de una veintena han tenido que ser rigurosamente examinados para descartar cualquier duda.

El último de  éstos fue detonado de forma controlada por las autoridades en el barrio ateniense de Kalicea. Se trataba de un libro, un volumen de obras completas del escritor Yorgos Surís, dirigido, supuestamente, a la embajada francesa de parte de Jerónimo II, arzobispo de Atenas y jefe de la Iglesia ortodoxa griega.

El propio personal de la embajada francesa regresó el paquete a la empresa de mensajería ACS. En realidad, había razones para sospechar. En los primeros días de la semana se anunció la incautación de una pequeña bomba disfrazada de envío que tenía como destinatario al presidente francés, Nicolás Sarkozy, los dos jóvenes que portaban el paquete e intentaron registrarlo en el correo fueron detenidos.

Igualmente, las noticias ya habían informado acerca del hallazgo de material explosivo con destino al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y a la cancillería alemana, y de paquetes dirigidos a las sedes diplomáticas de Bélgica, Holanda y México. Uno de estos paquetes explotó e hirió levemente a una de las empleadas del centro de envíos.

Al tiempo que los policías diezmaron el peligro con la explosión controlada en Kalicea, otro grupo de uniformados respondió a la alerta de la empresa de mensajería UPS, en un sector de la ciudad de nombre Marcópulo. Cinco envíos provenientes del extranjero que se dirigían a las embajadas europeas resultaron sospechosos para los operarios, un hecho similar al ocurrido en la Asamblea Griega, donde un paquete sin remitente tuvo que ser retirado por cuerpos antiexplosivos.

Las constantes alarmas que se han desprendido del hallazgo de bombas, que de no ser por lo encontrado parecerían rozar con la paranoia, llevaron al gobierno griego a suspender hasta el sábado los servicios de correo.

Mientras tanto, Panayotis Argyrou, un estudiante de química de 22 años, y Gerassimos Tsakalos, de 24 años —los dos detenidos al inicio de la semana en el caso Sarkozy—, fueron acusados de delitos de terrorismo por un juez del tribunal de Atenas. En las primeras indagaciones judiciales se ha podido ligar a los dos reos a la “Conspiración de las células de fuego”, un movimiento anarquista fundado en 2008.

No obstante, la posibilidad de que detrás de esta oleada de atentados frustrados se encuentre la mano de Al Qaeda no está totalmente descartada, y por esta razón la alerta se extiende por Europa y por Estados Unidos. Justamente, el ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, informó sobre la detención, en las afueras de París, de dos hombres que al parecer estaban fraguando una acción terrorista. “Hay un conjunto de informaciones que nos llevan a estar particularmente vigilantes. La amenaza viene de Yemen, pero no solamente”, aseguró Hortefeux.

De igual modo, el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York continúa con las máximas medidas de seguridad, después de que se identificó una carga dudosa proveniente de Yemen que obligó a la evacuación de una de sus terminales. La semana pasada fueron detectados dos paquetes con cartuchos de impresora cargados de explosivos que habían sido enviados desde el mismo país con destino a dos sinagogas en Chicago.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido