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En su discurso de posesión, el entrante gobernador del Tolima, Óscar Barreto, manifestó que aunque ha sido llamado guerrerista, su propósito es apoyar al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos en el cumplimiento del proceso de paz y el post conflicto, sin dejar de lado el apoyo a las fuerzas del orden, para que garanticen la seguridad.
Para Barreto, el acuerdo que se negocia en La Habana, que busca el cese de la violencia armada de las Farc, es el hecho más destacado de los últimos años.
“La paz es un deseo nacional. Declaré desde el programa de gobierno que la paz unida a la seguridad como complementarias que son, constituyen la posibilidad de una nación viable y las bases para forjar un territorio para la vida”, dijo.
La firma de este acuerdo, señaló, es apenas una decisión de la política sin armas, pero lo más importante es lo que viene después: la construcción de esa paz. Con tal objetivo, creó en su administración, la Alta Consejería para el Post Conflicto, que estará a cargo del politólogo Hugo Patarroyo Murillo, con quien buscarán capacitar y ayudar a las comunidades, especialmente de las zonas que se vieron afectadas por los hechos de violencia.
De otra parte, aunque no quiso ahondar en el tema, Barreto señaló que recibe un departamento con muchas falencias en todos los sectores, y señaló que su gobierno le dará prioridad al campo, especialmente con la construcción de vías terciarias, sin las cuales se obstaculiza el desarrollo del sector rural.
También en su gobierno “soluciones que transforman” le dará atención al medio ambiente, al deporte, la cultura, la salud, la educación y a las vías de la capital tolimense.
El mandatario les envió un mensaje a sus contendores a quienes llamó a la reconciliación a partir del primero de enero cuando comienza su segundo mandato. “Luego del debate volvemos a ser iguales. Nadie, ni personas, ni territorios, pueden excluirse o ignorarse por el solo hecho de pertenecer al grupo o partido contrario al ganador”