Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La cordialidad imperó. Los mutuos elogios por las realizaciones de las administraciones de Álvaro Uribe Vélez y Luiz Inácio Lula da Silva fueron la constante tras el encuentro que sostuvieron ayer en São Paulo los mandatarios de Colombia y Brasil que, entre otras cosas, se comprometieron a duplicar el comercio entre ambas naciones antes de que concluyan sus mandatos.
“Uribe, hemos cumplido”, le dijo el presidente brasileño a su homólogo colombiano al señalar que en su primer encuentro habían prometido doblar el flujo comercial entre las dos naciones y lo consiguieron, al pasar de US$710 millones en 2002 a US$2.835 millones en 2009. “A mí me queda un año y un mes, a ti —se queda pensándolo— 10 meses (risas del auditorio). Vamos a dedicar estos 10 meses a duplicar nuestro comercio, porque en este momento no se puede depender de un solo país”, dijo Lula da Silva.
Las palabras se dieron en el marco del encuentro empresarial que se desarrolla en la sede de la Federación de Industrias del Estado São Paulo (FIESP) y que concluirá hoy con la presencia de 82 compañías colombianas y 140 potenciales compradores de Brasil.
Tras un encuentro de un poco más de una hora entre los dos presidentes, el mandatario de Brasil también indicó que su país tiene mucho interés en participar en la construcción de la Ruta del Sol, una obra de infraestructura que unirá a Bogotá con la Costa Atlántica y que tiene un costo de US$2.600 millones. Lula da Silva también manifestó que Colombia “es un socio estratégico para unir el Atlántico con el Pacífico”.
Ante esta declaración, el presidente Álvaro Uribe indicó que invitaba al gigante suramericano a participar en la creación de un corredor carreteable y fluvial que una los dos océanos. “Nosotros nos encargamos de construir la vía entre Puerto Asís (Putumayo) y el puerto de Tumaco y ustedes de la navegabilidad, para que se unan los ríos Amazonas y Putumayo”, sostuvo Uribe, quien agregó en el foro empresarial acerca de la posibilidad de que Brasil financie la construcción del Ferrocarril del Carare, que tiene como principal objetivo transportar el carbón que se encuentra en el centro del país.
Lula y Uribe coincidieron en la importancia geopolítica de Brasil en el mundo, y hablando sobre la situación del “vecindario”, el Jefe de Estado colombiano recordó que en la reunión privada con su par brasileño le solicitó un favor muy especial, pero ninguno quiso entregar más detalles sobre el tema.
Al finalizar el encuentro, los presidentes coincidieron en hacer un llamado a la integración regional y a no retroceder en la búsqueda de la paz y la democracia en América Latina. “No podemos permitir retrocesos como el de Honduras”, recalcó Lula.
Otros acuerdos
Sobre la mesa también quedó claro que Colombia apoya a Brasil en la construcción de un avión carguero de gran tamaño, por parte del fabricante Embraer, y que ambas naciones seguirán trabajando en la consolidación de la política de usos de biocombustibles.
En el campo deportivo, el gobierno de Brasil oficializó a través de su presidente el apoyo para que Bogotá organice los Juegos Panamericanos de 2015, al tiempo que reconoció el respaldo brindado a Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016. “No los haremos quedar mal”, enfatizó Uribe.