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La pelea entre los liberales y el vicepresidente Germán Vargas Lleras va para largo. Y así como en la pasada campaña electoral de autoridades locales y regionales, el codirector de la colectividad roja, senador Horacio Serpa, acusó al funcionario de abusar de los recursos públicos para favorecer a los candidatos de su partido, Cambio Radical, ahora la artillería apunta a la campaña por la Presidencia 2018, con advertencia de por medio.
“Pase lo que pase, la paz que no le gusta a Vargas compromete a los liberales hasta la coronilla. Sepa el señor presidente que en esta materia estamos y estaremos firmes, solidarios, colaboradores, entusiastas, hasta el final. El Partido Liberal, sin esguinces, sin condiciones, con responsabilidad, apoya la paz de Santos. De ahí en adelante tocará volver a mirar”, escribió Serpa en una columna pública en la que, además, confirmó el malestar que persiste en la Unidad Nacional.
“Las actitudes oficiales del doctor Vargas Lleras, los desaires públicos a mucha gente, sus desapacibles comentarios políticos privados que transmiten sus interlocutores corregidos y aumentados, han causado desagrado entre los aliados del Gobierno y están lesionando la integridad de la Unidad Nacional. En el Partido Liberal hay inconformismo y muchos nos preguntamos, ¿así, la Unidad Nacional, para qué?”.
Ya el año pasado, el mismo Serpa había dicho que la coalición de la Unidad Nacional iba solo hasta 2018, pues era claro que los tres partidos de hoy la integran –Liberal, de la U y Cambio Radical—irían con candidatos propios por el poder. Y, como lo reveló hace tres semanas el noticiero CMI, en una reunión en la casa de Nariño y frente al mismo presidente Juan Manuel Santos, Serpa le hizo el reclamo a Vargas Lleras por lo de las elecciones del 25 de octubre. Desde entonces, la pelea quedó casada.
Además, en su escrito de hoy, el codirector del Partido Liberal volvió a poner en tela de juicio el apoyo del vicepresidente al proceso de paz con las Farc: “Ahora que le quitaron la chequera, tal vez le quede tiempo al señor vicepresidente para pensar en la paz, para tratar de entender lo que se está haciendo en La Habana y para ser siquiera un poquito solidario con el principal programa del presidente. ¿Será que el doctor Santos nunca le ha dicho nada a su subalterno?”.
Al hablar de “la chequera”, Serpa se refiere al reciente episodio sucedido durante la Cumbre de Gobernadores en Villavicencio, a la que Vargas Lleras no fue invitado oficialmente y organizó una cena aparte con algunos de mandatarios, actuales y recién elegidos. Posteriormente, en la clausura del evento, el presidente Santos manifestó que aunque todos iban a pedir apoyo a la Vicepresidencia, el que manejaba la chequera era él, lo que fue leído como un regaño al vicepresidente.
“Más vale tarde que nunca. Al doctor Vargas le estaba pasando lo del cajero del Banco que se creía dueño de la plata, hasta que llegó el gerente. Ahora le toca aceptar que no es el mandamás, sino uno más”, expresó Serpa.