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Atlético Bucaramanga fue protagonista de una de las mayores sorpresas de la presente edición de la Copa Libertadores. Los leopardos se impusieron 2-1 al Racing Club de Avellaneda, vigente campeón de la Copa y la Recopa Sudamericana, en condición de visitante.
El equipo santandereano, dirigido por el antioqueño Leonel Álvarez, logró los tres puntos gracias a las anotaciones de los argentinos Luciano Pons y Fabián Sambueza, quienes fueron profetas en su tierra y quedaron marcados en la historia de la Ciudad Bonita.
En su segunda participación en el torneo continental, el equipo santandereano logró su primer triunfo internacional tras 27 años de ausencia, consolidando así uno de los mejores arranques de su historia en el certamen. Luego de un empate 3-3 en su debut contra Colo Colo, el triunfo ante el conjunto argentino no solo representa su primer triunfo ante un rival extranjero en fase de grupos, sino también un golpe de autoridad en el Grupo E, que comparte con Fortaleza y Colo Colo. El Leopardo, así, se perfila como un equipo competitivo que quiere escribir una nueva historia internacional, superando lo hecho en 1998, cuando llegó hasta los octavos de final.
Los auriverdes habían dejado una buena sensación en el debut, a pesar de empatar 3-3 con el Colo-Colo chileno, en el Américo Montanini. Ese día quedó claro que había argumentos para pelear con equipos de más rodaje internacional, pero que era necesario ajustar detalles, sobre todo en los minutos finales.
En el arranque del duelo entre Racing y Bucaramanga el silencio de las tribunas del Cilindro de Avellaneda —vacías por culpa de una sanción de Conmebol— contrastó con los gritos de Leonel Álvarez, quien le llamó la atención a su defensa por la facilidad con la que La Academia disparaba a la portería de Aldair Quintana.
Con el paso de los minutos, el leopardo se paró mejor en la cancha y se acercó de manera progresiva al arco rival. La opción más clara de la primera mitad estuvo en los pies de Luciano Pons, pero la precisión no lo acompañó y el vigente campeón de la Sudamericana respiró con calma. El partido era de ida y vuelta.
Tras el descanso, Bucaramanga mantuvo la intención de buscar el partido y encontró la apertura del marcador a través de Pons. El delantero argentino conectó con su cabeza un centro de Kevin Londoño y sorprendió al plantel de Racing, que trató de reaccionar y adelantó sus líneas en busca del empate.
Esa intención táctica hizo que el fondo del local quedara expuesto, lo que aprovechó Fabián Sambueza, luego de un pase entre líneas de Frank Castañeda, para estirar la ventaja en una acción de contragolpe con un remate cruzado.
A diferencia del partido contra Colo-Colo, Bucaramanga administró mejor los minutos finales y aprovechó el desespero del equipo argentino a su favor, aunque con algo de suspenso, pues Martín Barrios recortó distancias en tiempo de descuento. No obstante, no alcanzó para mucho más y los santandereanos hicieron historia.
Los leopardos volverán a tener acción en la Libertadores hasta el próximo miércoles 23 de abril, cuando reciban al Fortaleza brasileño, en el Américo Montanini. Antes, a nivel local también, tendrán que jugar con otro Fortaleza, el de Bogotá, en el marco de la fecha 13 de la Liga BetPlay Dimayor.
Nacional sufrió dura derrota
En el estadio Beira-Rio de Porto Alegre hubo un choque entre dos equipos llamados a ser protagonistas: Inter y Atlético Nacional. Los goles cayeron en la segunda mitad y la figura de la tarde fue Alan Patrick, quien marcó los tres goles con los que el “colorado” se impuso al vigente campeón del fútbol colombiano.
Fue una dura derrota para el equipo antioqueño, que venía de ganar en la primera fecha. Además, en el minuto 69, Marino Hinestroza llegó tarde a la disputa de un balón y el juez central consideró que el extremo vallecaucano era merecedor de una tarjeta roja. El extremo se perderá el próximo duelo del verde, contra Bahía en Brasil.
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