
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En eso ha insistido el presidente Juan Manuel Santos desde que empezaron las negociaciones con las Farc, y así lo volvió a dejar claro este jueves al hacer un llamado al Congreso de la República para que acelere la aprobación del plebiscito como mecanismo para refrendar los acuerdos alcanzados con la guerrilla en La Habana (Cuba).
“El plebiscito es una oportunidad para que todo el pueblo colombiano pueda salir a votar. Si gana el no, eso será acatado y seguiremos en guerra durante 20 o 30 años”, manifestó el jefe de Estado al señalar que el propósito del Gobierno es que la refrendación popular de los diálogos se haga entre mayo y junio de 2016.
La discusión en torno al tema ha generado en las últimas semanas fuertes debates en la opinión pública, y aunque el Gobierno ha insistido en la idoneidad y conveniencia del plebiscito, el tema sigue sin convencer a algunos sectores, incluyendo a las Farc, quienes han insistido en que se trata de una “fórmula inconsulta” y que la mejor vía es la convocatoria a una asamblea nacional constituyente.
Sin embargo, el Gobierno parece haber sentado ya posición sobre el tema y el presidente aseguró ayer que la propuesta de la guerrilla no será considerada. “Ellos siguen insistiendo en su asamblea constituyente. Les hemos dicho de todas las formas: bájense de esa nube, asamblea constituyente no va a haber”, aseveró el mandatario.
Desde la oposición también han surgido críticas al respecto. Para el senador del Centro Democrático Álvaro Uribe, la propuesta del Gobierno no sólo es insuficiente sino que quita la posibilidad de reflexión: “Una sola pregunta sería innecesaria; todo el mundo quiere la paz. Lo que se aprueba en el plebiscito es un mandato no vinculante”.
En la misma orilla se ubicó el procurador general, Alejandro Ordóñez, quien calificó el mecanismo como un “engaño más”, puesto que le impide al electorado pronunciarse abiertamente sobre el contenido de fondo de los acuerdos alcanzados en La Habana. “Eso es una caricatura de refrendación, puesto que todo el mundo está de acuerdo con la paz. Nadie va a decir que no. Eso es tanto como preguntarle a la gente si está de acuerdo con la enfermedad o no. Por eso, decimos, es otra forma de engañar a la opinión pública”.
Con voces a favor y en contra, lo cierto es que el trámite sigue andando y ayer las comisiones primeras de Senado y Cámara adelantaron una audiencia pública para resolver inquietudes y recoger propuestas en torno a la discusión y atendiendo al llamado de agilizar el estudio del proyecto.
Según explicó el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, a la iniciativa ya se le quitó el voto obligatorio y ahora el tema principal en la agenda es la definición del umbral. “Era importante poner un umbral para que la gente salga a hacer campaña por el sí o por el no. Por eso, para que los acuerdos pasen o se refuten tienen que tener mínimo el 13% del umbral electoral”.