Publicidad

Condenan a 43 años de prisión a Giovanny Díaz, por el asesinato de Jerónimo Angulo

El condenado fue encontrado responsable del abuso sexual, tortura y homicidio de su hijastro de apenas tres años

Homenaje y velatón en memoria de Jerónimo Angulo, niño asesinado en Fusa
Giovanny Díaz fue sentenciado tras firmar un preacuerdo con la Fiscalía Seccional de Cundinamarca para aceptar su responsabilidad en el crimen.
Foto: El Espectador - José Vargas

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Un juez penal de conocimiento dictó medida de sentencia de 43 años de prisión, en contra de Giovanny Díaz, tras ser hallado culpable por los delitos de homicidio, acceso carnal violento y tortura, todas, con conductas agravadas y sin posibilidad de rebaja de pena, por tratarse de un delito contra un menor de edad.

Un equipo del CTI, con apoyo del Gaula Militar y la Policía Nacional, recopiló los videos de las cámaras de seguridad, realizó entrevistas y diversas técnicas científicas, demostrando que Díaz mintió desde un principio en la investigación, pues en su momento aseguró que el niño estaba jugado frente a la casa en la que vivían y no lo volvieron a ver. “La sentencia conocida es de primera instancia y en su contra proceden los recursos de ley”, detalló la Fiscalía.

El asesinato del pequeño Jerónimo

Jerónimo Angulo era el menor de seis hijos de Érika Arcila, pero fue asesinado el pasado 5 de marzo, por el hoy condenado, Giovanny Díaz, su padrastro.

LEA MÁS: Jerónimo Angulo: hubo señales de peligro, pero “ya era muy tarde”

La investigación de este caso comenzó cuando Díaz reportó la desaparición del menor, quien salía a las calles supuestamente buscándolo, con megáfono en mano y llorando.

Su defensa, era que Jerónimo había desaparecido luego de jugar con los hijos de una vecina, pero fue precisamente uno de ellos quien respondió al menos tres veces, “Jerónimo no estaba”.

Fue entonces a medida que el Gaula Militar recopilaba testimonios y grabaciones de cámaras de seguridad, que el sujeto se vio acorralado y terminó guiando a las autoridades al vivero Santa Matilde, en la vereda El Jordán, sitio donde arrojó el cuerpo del niño, envuelto en una bolsa verde, al lado de unos escombros. Ese recorrido, de media hora, quedó grabado cuando llevaba al hombro la bolsa verde del pequeño de tres años.

La comunidad del barrio Carlos Lleras recuerda a Jerónimo Angulo como un niño alegre y su ausencia se siente cada día, junto con un aire de impotencia y dolor que ni siquiera la más implacable justicia podrá borrar de la memoria.

Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido