Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
HAN PASADO VARIAS DÉCADAS DES- de el momento en que Parkinson publicó sus famosas leyes. Los investigadores en física, neurociencia y sociología han continuado sus estudios de estos importantes hechos sometiendo algunos resultados al método científico y a la clasificación matemática. Me referiré a unos nuevos resultados.
Un conocido sociólogo puede pasar a la inmortalidad con su teorema de Rodrigo: “Toda buena acción tiene su justo castigo”. Uno de sus discípulos presenta una variante que modestamente la titula el corolario de Leonor: “¿Por qué es mi enemigo si no le he hecho ningún favor?”.
En el pasado circuló el denominado axioma del Tamal: “Todo lo que empieza bien acaba mal”. Hechos recientes cuestionan ese teorema por ser tan pesimista pero real. Una escuela de pensamiento afirmó que el teorema surge de la observación del tiempo y esfuerzo invertido en la preparación de esa delicia de la culinaria criolla, la ley descubierta la denominan el Axioma del Tamal: “El resultado es inversamente proporcional al trabajo dedicado”. Si se quiere disfrutar de este plato es mejor comprarlo hecho, y si se quiere evitar el manejo de las engorrosas hojas se consigue enlatado, y el resultado sí es proporcional al esfuerzo económico invertido.
Una observación corriente muestra que, con alta probabilidad, si una tostada con mermelada cae de una mesa, aterriza con la parte untada hacia la alfombra. Algunos investigadores afirman que la probabilidad crece con el valor de la alfombra. Hay razones físicas para que esto ocurra; la altura de la mesa, en general, sólo permite media rotación si cae con velocidad cercana a cero, si se resbalaba de la mano del pobre comensal, como la densidad de la tostada es menor que la mermelada, el centro de gravedad está más cercano a la parte untada y esto favorece que la rotación se realice en forma tal que manche el piso.
El desarrollo de las prendas de vestir con componentes producidos con nanotecnología permitirá en el futuro degradar a hipótesis nula lo que hoy tiene estatus de principio científico: “La probabilidad de manchar una corbata con salsa grasosa es directamente proporcional al cuadrado del costo de ésta”. Quienes pretenden eludir esta inexorable ley optan por no usar corbata, o quitársela mientras se degusta algún plato rico en salsa o grasa.
No es tan fácil vencer la naturaleza; ésta responde con el corolario de Artemisa: “Si se quita la corbata se manchará la camisa”.
Un ilustre urólogo por cuyas manos, en el sentido literal, ha pasado toda una generación de varones asustados, ha alcanzado la fama por su postulado, llamado el Axioma de Simón: “Es inevitable, la última gota va al pantalón”.
Adicional a las conocidas constantes universales: la velocidad de la luz en el vacío c, la constante de gravitación universal G, la constante de Planck h. Una nueva constante está siendo objeto de profundos análisis; provisionalmente se la ha denominado I; en términos sencillos se expresa así: “La suma de los coeficientes intelectuales de los ocupantes de un edificio y la inteligencia del edificio es una constante”. De ahí se deduce inmediatamente el corolario: “Los usuarios de un edificio inteligente no necesariamente deben serlo en alto grado”. Es posible que la anterior hipótesis surja del pasado cuando el precio de los computadores era muy elevado y las llamadas terminales brutas, generalmente, las usaban los más capaces.
* Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano