Publicidad

Y el veredicto fue: ‘culpable’

Después de 41 días de juicio, la Corte Superior del condado de Los Ángeles condenó al cardiólogo por el homicidio involuntario del Rey del Pop, Michael Jackson.

07 de noviembre de 2011 – 10:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Los doce integrantes del jurado del juicio anunciaron ayer en la mañana que tenían un veredicto sobre la responsabilidad que tuvo el médico de Michael Jackson, Conrad Murray, en la muerte del artista, ocurrida en junio de 2009. Después de corregir una fecha que podía suponer la nulidad del acta, los jurados manifestaron que habían encontrado motivos para declarar que el médico era culpable.

La secretaria judicial, Sammie Benson, se encargó de leer el veredicto de culpabilidad que Murray, de 58 años, escuchó con la mirada perdida mientras se oyó en la sala un grito de alegría. “Nosotros, el jurado, hallamos al acusado, Conrad Murray, culpable de homicidio involuntario”, informaron en una transmisión televisada en vivo a más de un centenar de países. Con esta decisión se espera que el especialista quede condenado a la máxima pena por ese delito, que es de cuatro años, y su credencial médica le será suspendida de por vida.

Según se pudo establecer, el jurado llegó a un acuerdo sobre el veredicto pasadas las 11 de la mañana (hora local de Los Ángeles, es decir, 1 p.m. hora colombiana), en la gran Corte de esa ciudad, donde por más de seis semanas se dieron cita fiscales y defensores del especialista. Luego se lo notificó al tribunal, que, a su vez, convocó a los abogados y a los familiares de los implicados para que conocieran la decisión final.

Casi tres horas después de haber iniciado su segundo día de deliberaciones, el jurado hizo sonar tres veces el timbre de la sala para informar que había tomado una decisión sobre la responsabilidad de Murray en la muerte del cantante. El cardiólogo fue acusado por homicidio involuntario, pues era el médico exclusivo de Jackson y lo trataba con varios sedantes, entre ellos el potente anestésico propofol, para ayudarlo a dormir, ya que la estrella sufría insomnio crónico. Según un experto citado a la corte, el trastorno del sueño era una consecuencia de su probable adicción al analgésico demerol, resultado de sus frecuentes inyecciones de botox.

El jurado comenzó a deliberar el viernes, un día después de que los abogados de la fiscalía y la defensa presentaran sus alegatos finales en el juicio que comenzó el 27 de septiembre. Durante esas extensas jornadas pasaron por el estrado 49 testigos (33 por la fiscalía y 16 por la defensa).

En su discurso final, el fiscal David Walgren dijo que la negligencia del médico, quien habría actuado por ambición (su sueldo era de 150.000 dólares), privó a los hijos de Jackson de un padre y al mundo de un genio. Mientras tanto, la defensa argumentó que Jackson era un adicto desesperado que causó su propia muerte al ingerir más medicamentos cuando Murray estaba fuera de la habitación. Ed Chernoff, abogado del médico, enfatizó que el ícono del pop era un adicto y también cuestionó la integridad de los testigos claves de la parte acusadora.

Para La Toya, hermana del artista, fue sorpresivo el aviso de la determinación del tribunal. Por eso decidió dejar a un lado todas sus actividades y tomó rumbo hacia el lugar. Durante su recorrido escribió en Twitter: “¡Hay veredicto finalmente! ¡Estoy en camino! ¡Estoy temblando sin control!”. A los pocos minutos manifestó: “El espíritu de Michael estará con nosotros en la sala del tribunal y se asegurará de que haya un veredicto correcto”.

Tanto La Toya como los demás familiares de Jackson, así como sus miles de seguidores que aguantaron durante más de un mes el desfile de testigos en la Corte, se mostraron complacidos con la decisión final de los jueces, aunque aclararon que, fuera cual fuera el fallo, nada podrá hacer que la estrella vuelva a la vida.

“Se ha hecho justicia”, dijo Jermaine Jackson cuando abandonaba el edificio junto a sus padres y demás hermanos.

Por el estrado de la Corte Mayor de Los Ángeles pasaron colegas de Conrad Murray, los paramédicos que recibieron al cantante muerto en el hospital, el equipo de producción de los ambiciosos montajes de Jackson, su cuerpo de colaboradores y guardaespaldas más cercanos, e incluso la actriz Nicole Álvarez, novia en ese entonces del cardiólogo, quien no pudo ocultar la admiración por el artista y, además, confesó que a la casa del médico llegaban importantes encargos farmacéuticos, entre los que estaba incluido el cuestionado propofol. Ese testimonio fue pieza clave para que el jurado hallara culpable al médico en este caso, que puede considerarse uno de los más publicitados de la historia.

Del caso de Conrad Murray se volverá a hablar el 29 de noviembre, cuando el juez Michael Pastor dará a conocer la pena definitiva, que podría ascender hasta un máximo de 4 años de cárcel y la pérdida automática de su licencia médica, aunque debido al hacinamiento en las cárceles californianas también podría quedar reducido a un arresto domiciliario al no tratarse de un crimen violento.

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido