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UN TUFILLO DE DUDA Y DE PREMEditado oportunismo rodean las declaraciones de la exreina Valerie Domínguez cuando pretende lavarse las manos en el sonado escándalo del Agro Ingreso Seguro.
Eso de que fue asaltada en su buena fe y obligada a firmar un papel es un cuento que jamás le creerán la opinión pública y, menos, la Fiscalía, porque ninguno de los dos es tan bobo como para pensar que todo fue por un desinteresado acto de amor o, peor, por una presión o chantaje.
Sabido es que durante los tres y más años de convivencia con el señor Dávila, la modelo se dio la gran vida con su pareja que la halagó con óvolos y atenciones producto del patrimonio de su familia y este negocio —si así puede llamarse— iba a redundar en beneficios para que estos jóvenes pudieran continuar con los lujos que siempre tuvieron.
Es más, no fue una firma sino muchas las que Valerie estampó junto con su huella. Incluso cuando le fue aprobado el crédito, celebró esta coronación con un festejo del que participó alegremente.
Y ahora cuando se arma el problema la Valerie abandona a su amado como ciertos roedores cuando naufraga la embarcación y sale a gritar a los cuatro vientos que fue asaltada en su buena fe y engañada por su socio sentimental. Ah y que ella es una mansa paloma, boba quizás, y que fue por culpa del amor, amor que curiosamente se le acabó cuando debió devolver los millones que le habían dado.
Sí, suena a novela rosa, a chisme de peluquería, a lo que quieran, pero fue ella precisamente y ahora sí —asesorada por sus hábiles abogados— cuando decide hablar porque su novio o amante o lo que sea, dice que la dejó sola en el problema.
¿Quién va a creer —repito— semejante novelón? Que una exreina, adoctrinada por el Concurso Nacional de Belleza, con papá que ahora la acompaña, con amistades prestantes haya hecho las cosas sin conocimiento de causa, es como para la segunda parte de Los caballeros las prefieren brutas.
Sabía y requetesabía y si no hubiera pasado lo que pasó, andaría manicogida con el amor de su vida, el que manifiesta ahora que la traicionó.