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En su momento el causal fue el orden público y la excusa fue la seguridad para todos. Ahora, también se trata de seguridad, pero frente a algo intangible, que se sabe que está ahí, pero que todavía cuesta combatir. La final de la Copa Libertadores de 2018, entre River Plate y Boca Juniors, se llevó a Europa porque era el mejor lugar para disputarla tras los desmanes en Buenos Aires. Y parece que fue un éxito no solo a nivel comercial sino futbolístico.
Por eso, en estos momentos, en los que latinoamérica está sumida en una crisis sanitaria por el COVID-19, se habla, en pasillos, que Conmebol querría tomar las eliminatorias rumbo a Catar 2022, que tiene que comenzar este año, y realizarlas en el Viejo Continente.
Según el periódico Ovación de Uruguay, la idea se estaría cocinando sobre todo para darle seguridad a los clubes europeos, donde juegan la mayoría de futbolistas de las 10 selecciones participantes, de que no haya riesgos de contagio.
Hace una semanas FIFA comunicó que el comienzo de las eliminatorias no sería en septiembre, sino en octubre, teniendo en cuenta la situación sanitaria de cada país. Pero con el paso de los días esta no ha mejorado, todo lo contrario, ha empeorado en algunas naciones al punto de que abrir las fronteras aéreas parece ser un paso bastante lejano.
La idea que suena con fuerza es la de aprovechar que gran parte de jugadores están en Europa, que allá las principales ligas han seguido su marcha, bajo las medidas de salubridad necesarias, y que no hay tantas restricciones para la movilización.
El mensaje desde FIFA es claro: quieren que la eliminatoria comience este año y hacerlo de este lado del Atlántico no será posible. Incluso han analizado que la única selección que tendría problemas sería Bolivia porque sus jugadores, casi en su totalidad, son del rentado local, además de perder la ventaja que implica tener como sede La Paz.
Ovación también destaca que se jugarían hasta tres fechas por semana para que todo sea más rápido y que el inicio podría ser en noviembre. Por ahora solo se trata de una idea para resolver la situación, eso sí, teniendo como punto de referencia la Libertadores 2018 en el Santiago Bernabéu de Madrid.