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La fórmula que se emplea para remunerar el ingreso al productor de biocombustible en el país fue fijada de manera justa por el Gobierno, teniendo en cuenta el valor de diferencia de la materia prima que iba a ser exportada mas una tarifa por la conversión en alcohol carburante, dijo Jorge Bendeckel presidente de la Federación Nacional de Biocombustibles.
El pronunciamiento fue hecho en respuesta a los planteamientos del excodirector del Banco de la República, Salomón Kalmanovitz. sobre beneficios del Gobierno a los azucareros para producir etanol.
"Fue el Gobierno el que recurrió a los Ingenios que estaban exportando su azúcar para que invirtieran en la producción de alcohol carburante utilizando su materia prima y de esa manera el país no tuviera que importarla, en tanto que se les reconocía el valor de diferencia frente a lo que estaban recibiendo por esas ventas al exterior más una tarifa por la conversión, pero descontado el precio convertir el azúcar crudo en refinado", explicó Bendeck, en un comunciado del gremio.
Tras hacer un recuento histórico sobre los proyectos que dieron vida a la actual política de biocombustibles, el dirigente gremial resaltó de esta forma que en ningún momento el Gobierno está favoreciendo al sector azucarero como se pretende mostrar.
Por el contrario dijo que "no existen subsidios para el productor de etanol en Colombia. Las exenciones tributarias existen en el etanol únicamente para el consumidor. Los únicos beneficiarios son los usuarios de gasolina y no los productores".
El etanol ha contribuido a reducir el precio de la gasolina al consumidor final durante más de tres años, registrando en la mayor parte de este periodo niveles de precios por debajo de la cotización de paridad de importación del alcohol del Brasil dijo el directivo, en el comunicado.
El directivo destacó la contribución del sector de los biocombustibles como alternativa de desarrollo y empleo para el sector rural, su contribución a la autosuficiencia energética del país y su aporte a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Señaló que la política de biocombustibles encierra grandes esperanzas para Colombia. Desde el punto de vista de la economía, no solamente es una manera de reducir la contaminación ambiental y la dependencia del petróleo, sino que debería convertirse en una importante fuente de divisas en el futuro.
La actual producción de las cinco plantas de etanol que hay en el Valle del Río Cauca (Incauca, Providencia, Manuelita, Mayagüez y Risaralda) asciende a un millón de litros diarios de alcohol carburante, equivale a haber descubierto un campo petrolero de 16.500 barriles por día, precisa el informe.
"Hace 10 años que no descubrimos en el país un campo de tales proporciones. Eso le representa a Colombia un ahorro de US$360 millones", dijo el dirigente gremial.