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Esta semana se definirá el futuro de General Motors. La administración de Obama le dio hasta el 1° de junio para reestructurar su deuda y sus operaciones, y de no hacerlo satisfactoriamente la compañía se acogería al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrota.
Aunque se han logrado avances significativos, buena parte de las informaciones procedentes de Norteamérica apuntan a que el gigante de la industria automotriz se acogerá a esta ley de quiebras.
Pero a pesar de la inminencia de esta medida, Santiago Chamorro, presidente de General Motors Colmotores, la filial de la compañía en Colombia, confía en la robustez de la firma en el mercado nacional. “En Colombia tenemos una operación que es sana, tenemos una buena posición de caja que nos permite operar incluso con las condiciones más adversas; no dependemos de capitalizaciones de la corporación en ese sentido, la fuente de producto que viene de EE.UU. no llega al 2% de nuestro volumen, tenemos otras fuentes como Corea y Japón, y un buen entendimiento de los consumidores de que el problema está más por allá que por acá”, asegura.
Cuando se refiere al entendimiento de los consumidores, lo hace basado en cifras.
Según José Valls, vicepresidencia comercial de Colmotores, durante el primer trimestre del año GM logró una participación en el mercado colombiano del 40,1%. “Este es un país muy competido, hay más de 60 marcas y venimos de un cierre de año muy bueno cuando terminamos casi en el 42% del mercado”.
Valls coincide con Chamorro en la capacidad que tiene la compañía para responder en el ámbito nacional, suceda lo que suceda con la operación de la firma en Estados Unidos.
En cuanto a otros frentes, los ejecutivos no están de acuerdo con la medida del Pico y Placa extendida en Bogotá, pues consideran que en un momento tan coyuntural de la economía no se deben tomar medidas que ahonden la crisis. “Me escriben cartas los consumidores que dependen del carro para subsistir, diciéndome que si les puedo ayudar. Es verdad que tenemos una caída del desempeño económico, pero en esta situación lo que no se debe hacer es impedir el uso del carro por parte de la gente”, afirma Chamorro.
Finalmente, sobre el mercado exterior reconocen que los problemas que han tenido para vender a Venezuela y Ecuador han afectado a la empresa.
En el primer caso están a la espera de que muy pronto se definan los parámetros que se deben tener en cuenta para que Colombia les venda 10 mil autos a los venezolanos este año, 1.500 de los cuales serían de Colmotores, de acuerdo con el pedido oficial que le han hecho al gobierno de Caracas.
Por su parte, con Ecuador, la situación se complicó tras las regulaciones impuestas por el gobierno de Rafael Correa en enero de este año, en cuanto al número de unidades y aranceles, por lo que pasaron de vender 550 automotores mensuales a un promedio de 21 al mes.