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Los problemas en la producción de los principales países cafeteros y la mayor demanda por el consumo ha colocado el precio del café colombiano en niveles que no se veían desde septiembre de 1997, según informaron voceros de la Federación Nacional de Cafeteros.
Un informe de la Organización Internacional de Café (OIC) indica que "los cálculos de la cosecha actual dan una cifra reducida como resultado de problemas climáticos y de la puesta en práctica de un programa de regeneración de cafetos, lo que da apoyo al mercado. Además ha disminuido el uso de fertilizantes debido a los altos costos de éstos. Las fuertes lluvias y las restricciones de costos causadas por los elevados precios de los fertilizantes han afectado también la producción de América Central".
El gremio cafetero explicó que actualmente hay escases del grano en el mercado mundial atribuido a la baja producción en países como Brasil, Colombia y Costa Rica, principalmente. A esta situación se atribuye el mayor consumo de los europeos y estadounidense que han disparado la demanda del grano para consumir en los hogares. Es decir se ha incrementado la compra de café en los grandes supermercados de Europa y Estados Unidos.
El gerente de la Federación, Gabriel Silva advirtió que no se puede hablar de bonanza, pues el precio ha sido favorecido por la escasez del grano en el mercado mundial, que también se ha sentido en el terreno doméstico. Hay que tener cuidado para no perder la perspectiva de la actual coyuntura indicó el dirigente gremial.
El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga reconoció que "estamos produciendo menos café y parte del ajuste, en términos del mercado, es por la menor disponibilidad de producción".
Indicó que "aumenta el precio, pero también estamos revaluando y eso hay que mirarlo más ampliamente. Descartó considerar esta situación como una bonanza porque los mayores precios están siendo compensados con menores cantidades producidas.