
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El pasado 1 de mayo en Bogotá durante las marchas organizadas para conmemorar el Día Internacional del Trabajo se presentaron al final de la tarde enfrentamientos entre encapuchados y la Fuerza Pública en la Plaza Simón Bolívar de Bogotá que opacaron las movilizaciones pacíficas de la mañana.
Varios encapuchados atacaron con piedras al ESMAD mientras un funcionario del Sena pedía que pararan la agresión, en medio de esto uno de ellos, identificado como Fabián Enrique Vargas, sacó un arma de su mochila y disparó a un policía. Hecho que quedó registrado en video.
Desde el domingo, la Policía desplegó un operativo de búsqueda para dar con el paradero del joven que empuñó dicha arma y que terminó con la entrega de Fabián este martes en la mañana, según las autoridades, por la presión ejercida debido a que se había ofrecido una recompensa de hasta 20 millones de pesos y ya tenían ubicada su vivienda, sólo faltaba la orden judicial. (Lea: Se conoce rostro del encapuchado que disparó contra la Policía)
Fabián llegó a la sede principal de la Policía Metropolitana de Bogotá acompañado de su madre y un abogado. Allí hizo entrega de los implementos que usó el pasado 1 de mayo: un saco negro, una pañoleta con la cual cubrió su rostro y el arma que resultó siendo de fogueo.
Pero, ¿quién es Fabián Vargas? Un estudiante de 26 años de edad, que no tiene un empleo permanente y se dedica a actividades varias. Admite que ese 1 de mayo él no participaba de la jornada de marchas en Bogotá sino que se encontraba de paso por el centro de la capital colombiana. Y si es así ¿Por qué portaba un arma de fogueo dentro de su mochila? ¿Qué pretendía al disparar?
De acuerdo con la versión de Fabián, todo se trató de un impulso que surgió en medio de la gresca que se armó en la Plaza de Bolívar con la Policía. “No soy un criminal, ni un asesino y mucho menos hago parte de una banda criminal (…) fue un acto irregular que no debí hacer. Lo hice de manera impulsiva, en un momento de euforia pero no con el fin de hacer daño a alguien. Les apunté a ellos porque la gresca era contra ellos, sé que fue una estupidez”.
Se defendió en que el arma no es real y es de venta libre. Además negó que estuviera acompañado por más personas cuando ocurrió el hecho.
Pero lo grave de la situación, ahora que se conoce que el arma era de juguete, es el peligro que representó que este hombre sacara un arma de fuego para amenazar a la policía, exponiéndose irónicamente a que la Fuerza Pública interviniera y le hubiese podido disparar. (Lea: Golpe a la legitimidad de la protesta)
El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, Hoover Penilla, alertó sobre lo grave de la situación. “El arma al observarla es similar a un arma real, de allí el peligro de portarla y esgrimirla porque cualquiera puede reaccionar de diferente forma ante otro individuo que lo está amenazando”.
Por su parte, Fabián es consciente ahora de que arriesgó su vida “me pudieron haber disparado pero en ese momento no lo pensé”.
“Es algo que no se debe presentar, que sirva esto de ejemplo, pudo ocurrir algo más grave si alguno de los miembros de la Fuerza Pública reacciona ante lo que vimos en las imágenes del video y estaríamos tratando de explicar algo inexplicable”, señaló el comandante Penilla.
Puso en tela de juicio que cualquier persona pueda adquirir un arma de estas, que ahora son utilizadas para cometer hechos delictivos, intimidando a las personas para robarlas.
Desde los juzgados de Paloquemao, el joven ofreció disculpas a la ciudadanía y en especial a la Policía por su mal comportamiento.
“Comprendo que la legítima protesta se pueda hacer siempre y cuando no se vulneren los derechos, ofrezco mis disculpas a la Policía nacional, al ESMAD y a las personas que marcharon pacíficamente sé que fue una escena violenta pero realmente no fue tan grave como se vio”, manifestó Fabián.
En este caso no se sabe cómo actuará la justicia frente a los delitos que le pueden ser imputados, pues el arma no era de fuego por lo tanto «no es apta para causar daño físico, ni para disparar munición», señalaron expertos de la Fiscalía, por esta razón no se le pueden imputar cargos por porte ilegal de armas de fuego, tentativa de homicidio o daño en bien ajeno.
El ente investigador ordenó la práctica de elementos materiales probatorios para esclarecer la situación judicial de Fabián Enrique Vargas, quien fue dejado en libertad este martes en la noche mientras los fiscales analizan qué delitos podrían imputar en este complejo caso.
Entre tanto también fueron dejados en libertad seis de las siete personas detenidas el pasado domingo por participar en estos desmanes, arrancaron parte del pedestal del monumento a Simón Bolívar y de las escaleras de la Catedral Primada, además rompieron los ventanales de locales comerciales aledaños.