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Con profunda extrañeza y dolor hemos visto cómo El Espectador ha construido una línea editorial profunda y abiertamente inclinada al sionismo. Los constantes y cada vez más evidentes mensajes que el diario adopta a favor de la agenda sionista nos hacen añorar la época en la que El Espectador se distinguía por un pensamiento independiente, valiente y crítico.
La historia colombiana conoce muy bien el coraje de ilustres personajes como Guillermo Cano, quien ofrendó su vida por la verdad, como para que ahora estas misma páginas se deshonren con frases dolorosas como las que aparecieron en su separata de turismo Buen Viaje publicada el pasado fin de semana y donde se hace referencia a Israel con profundas inexactitudes.
En esa nota se presenta erróneamente a Jerusalén Este como parte integral de Israel e incluso se mancha el nombre de la mezquita de la Cúpula de la Roca, llamándola la “Cúpula del Monte del Templo”. Ya no viene al caso mencionar el carácter ilegal de esta citación ni recordar las decenas de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, ya que en cartas anteriores las hemos explicado. En esta oportunidad, debemos transmitir el dolor de miles de palestinos que ven cómo su diario se presta para la usurpación y la mentira.
Al igual que Jerusalén, Belén es presentado como parte de Israel. Con este mentiroso mensaje, su diario colabora decididamente con el robo de la tierra y la memoria palestinas. Basta con mirar un elemental mapa para entender que Belén es y seguirá siendo palestino. Estos infortunados errores —ya recurrentes en su diario— nos muestran un afán de sus periodistas por invisibilizar a Palestina, ultrajar su memoria y manipular a sus lectores.
Embajada del Estado de Palestina en Colombia
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.